La crisis política en Europa del Este se intensificó este martes luego de que el Gobierno de Rumania, encabezado por el conservador Ilie Bolojan, perdiera el poder tras la aprobación de una moción de censura en el Parlamento. Este desenlace marca el inicio de una etapa de alta incertidumbre y complejas tratativas para la formación de un nuevo Ejecutivo.
En la jornada legislativa se hicieron presentes 431 diputados, de los cuales 288 emitieron su voto. La moción obtuvo un respaldo histórico de 281 votos a favor, mientras que solo cuatro parlamentarios votaron en contra y tres sufragios fueron anulados. Se trata de la moción con mayor apoyo parlamentario en la historia democrática rumana desde 1990.
¿Por qué cayó el Gobierno de Rumania?
El quiebre se gestó tras la salida del Partido Socialdemócrata (PSD) de la coalición gubernamental, una decisión tomada en rechazo a una serie de medidas de ajuste fiscal impulsadas por Bolojan. Estos recortes, que incluían aumentos de impuestos, despidos y rebajas salariales, buscaban contener el déficit público, que en 2025 alcanzó un 7,9%, consolidándose como el más elevado dentro de la Unión Europea.
La moción de censura contó con el respaldo estratégico del PSD y de diversas agrupaciones ultranacionalistas, destacando la presencia de la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), que ocupa el segundo lugar en el hemiciclo. Por su parte, los sectores conservadores, centristas y liberales optaron por abstenerse de participar en la votación.
El rol de la UE y el futuro político
El ex primer ministro Bolojan defendió persistentemente sus políticas económicas, argumentando que la recepción de miles de millones de euros en fondos comunitarios está supeditada a la implementación de estas medidas de austeridad. No obstante, el impacto social y la caída en los apoyos electorales del PSD precipitaron el fin del gabinete, que hasta abril aglutinaba a fuerzas europeístas, socialdemócratas, conservadores, liberales y a la minoría húngara.
“Creo que aún hay esperanza y, tras esta moción, es deber de las partes responsables encontrar una solución. Espero que el señor Nicusor Dan nos convoque a consultas”, declaró Sorin Grindeanu, presidente del PSD.
Ahora, el presidente europeísta Nicusor Dan asume un rol protagónico al ser el responsable de convocar a consultas y designar a la figura que liderará el país. Entre los nombres que circulan con mayor fuerza en la prensa local para encabezar un gobierno de consenso figura Catalin Predoiu, actual ministro del Interior en funciones y miembro del Partido Nacional Liberal (PNL).
A corto plazo, la inestabilidad ya ha golpeado la economía nacional, registrándose una depreciación del leu y un incremento en los costes de financiación estatal. Mientras el país permanece en vilo, queda por determinar si los partidos lograrán articular una nueva coalición bajo la supervisión de Dan o si la fractura del sistema político rumano se profundizará en los próximos días.