Ante la incertidumbre generada por el recorte presupuestario en el Ministerio de Desarrollo Social, el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, salió a calmar las aguas. La preocupación se centraba específicamente en el programa de ajuar para recién nacidos, una iniciativa clave que, según el Gobierno, no sufrirá mermas en su entrega a las familias.
La controversia surgió tras el ajuste impulsado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien identificó diversas partidas dentro de la cartera para reducir gastos. Sánchez, mediante un video difundido en sus canales oficiales y plataformas digitales, explicó que la medida no se debe a una falta de recursos, sino a criterios técnicos de ejecución y demanda real.
¿Por qué se ajusta el presupuesto del ajuar?
El subsecretario fue enfático al señalar que existe un excedente logístico que permite operar con normalidad. “En el caso de los ajuares, tenemos stock más que suficiente dada la baja de natalidad”, aseguró la autoridad, desestimando que el ajuste presupuestario implique una reducción en el número de beneficiarios finales.
Respecto a otras áreas críticas incluidas en el reajuste, como el ítem de diagnósticos clínicos, Sánchez aclaró que históricamente este presupuesto nunca ha logrado ejecutarse en su totalidad. “Ellos nunca han superado el 65% de ejecución anual. Por lo tanto, esto es un ajuste al presupuesto según la demanda”, detalló, argumentando que se trata de una adecuación a la realidad de gasto del ministerio.
Garantías estatales y estado actual
A través de la red social X, el personero reafirmó su compromiso con los beneficiarios. “Recortes en Niñez no afectan ayudas directas”, enfatizó, añadiendo que el cálculo del nuevo presupuesto se basó estrictamente en el promedio mensual de demanda. “Todo niño tendrá garantizado su ajuar”, fue la promesa central que buscó despejar las dudas de la opinión pública.
De acuerdo con las declaraciones del subsecretario de la Niñez, la estrategia del Ejecutivo busca mayor eficiencia sin descuidar la protección social. “En consecuencia, ningún niño va a dejar de recibir beneficios”, concluyó. Por ahora, el Gobierno mantiene la premisa de que los programas operarán bajo los mismos estándares, aunque queda por ver si el ajuste de demanda coincidirá efectivamente con las proyecciones de natalidad para los próximos meses.