El Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo para blindar su industria siderúrgica frente al acero chino y el impacto de la sobreproducción global. En una votación contundente, con 606 votos a favor, 16 en contra y 39 abstenciones, la Eurocámara aprobó un nuevo marco regulatorio diseñado para proteger las fuentes laborales europeas, las cuales han sufrido la pérdida de unos 100.000 puestos de trabajo desde el año 2008.
¿Por qué la Unión Europea limita el acero de China?
La medida responde a una advertencia previa de la OCDE, que proyectó que el excedente global de acero se agravará de aquí a 2027. El organismo señaló directamente a China, país que acapara más de la mitad de la producción mundial, como el principal responsable de distorsionar el mercado mediante subvenciones masivas. En menor medida, la India también fue apuntada por inundar los mercados con precios artificialmente bajos, lo que ha puesto en jaque la competitividad de las siderúrgicas del Viejo Continente.
Nuevos aranceles y cuotas de importación
El acuerdo, que sustituirá a las salvaguardas vigentes desde 2018, establece que el volumen de acero permitido sin arancel en la Unión Europea se reducirá en un 47%. Específicamente, se fija un techo de 18,3 millones de toneladas anuales para importaciones libres de impuestos. Todo lo que supere dicho límite quedará sujeto a un gravamen del 50%, duplicando el actual 25%.
Para evitar que terceros países evadan estas restricciones mediante procesos de transformación mínimos, la normativa refuerza la trazabilidad. El origen del producto se determinará mediante el lugar donde el metal fue fundido y moldeado por primera vez. Asimismo, la Comisión Europea deberá considerar este criterio al repartir cuotas y evaluar si es necesario ampliar la gama de productos protegidos.
Aunque las actuales salvaguardas caducan el 30 de junio de 2026, este nuevo marco busca dar seguridad jurídica a largo plazo. Cabe destacar que el texto contempla un tratamiento especial para Ucrania, dada la grave afectación de su sector siderúrgico debido a la invasión rusa. El documento ahora espera la aprobación formal del Consejo para entrar en vigor, marcando un cambio de estrategia hacia un comercio más proteccionista frente a la desestabilización externa.