El Gobierno ajusta la normativa
La denominada Ley Uber (Ley EAT o Empresas de Aplicaciones de Transporte) busca finalmente salir del congelador. Este lunes, el Ejecutivo ingresó formalmente ante la Contraloría General de la República el nuevo reglamento corregido, marcando un hito en un proceso que ha enfrentado más de un año de trabas burocráticas y administrativas.
El objetivo central de este movimiento es destrabar una legislación necesaria para regular el sector. El documento enviado busca asegurar que la normativa pueda entrar en vigencia de manera efectiva, sorteando los problemas que mantuvieron el texto original paralizado desde su concepción inicial.
Flexibilización: La clave para la oferta
El cambio de estrategia del Gobierno responde a una necesidad de mercado: resguardar la oferta de vehículos y evitar un impacto negativo en el empleo. Las modificaciones del reglamento de la Ley 21.553 se centran específicamente en flexibilizar exigencias que, según los informes técnicos, habrían reducido drásticamente la cantidad de conductores disponibles en la plataforma.
Entre los ajustes realizados, se destacan principalmente las condiciones de ingreso para nuevos conductores y la normativa respecto a la antigüedad permitida para los automóviles. Estas correcciones buscan un equilibrio entre la seguridad exigida por la ley y la realidad operativa de quienes trabajan en las aplicaciones.
Plazos y el escenario político
¿Cuándo entrará en vigencia esta ley? Una vez que la Contraloría realice la toma de razón del documento, la normativa oficial será publicada en el Diario Oficial. Posteriormente, la ley comenzará a regir plenamente tras un periodo de 30 días desde dicha publicación.
El entorno político sigue siendo complejo para el Ejecutivo. Paralelamente, sectores como el PC y el FA han reafirmado su postura de rechazo al proyecto de Reconstrucción, esto tras una reunión con el ministro García, donde calificaron la iniciativa como una medida orientada únicamente hacia los «superricos». Estos debates ocurren mientras el transporte por aplicaciones aguarda su regulación definitiva.