El cierre de Energy Club y la nueva apuesta familiar
La mañana del viernes estuvo marcada por la sorpresa y el desconcierto para cientos de usuarios de Energy Club a lo largo de Chile. Al intentar asistir a sus entrenamientos habituales, los clientes se encontraron con las instalaciones cerradas, sin personal y con las luces apagadas. Horas más tarde, la empresa confirmó mediante un comunicado que había solicitado su liquidación, poniendo fin a una crisis financiera de años que terminó por sepultar a una de las cadenas de fitness más emblemáticas del país.
Mientras se concretaba el desplome de la compañía, un nuevo proyecto vinculado al entorno familiar de su fundador comenzaba a operar en Santiago. Se trata de Barre3 Santiago, un estudio boutique ubicado en Los Trapenses 2140, en la comuna de Lo Barnechea. Este recinto representa la llegada a Chile de la marca estadounidense Barre3, especializada en clases de fuerza, movilidad y bienestar físico.
Vínculos societarios y el papel de la familia Wiesner
De acuerdo con una investigación publicada por chocale.cl, la sociedad denominada Barre3 Chile SpA fue constituida legalmente el 12 de septiembre de 2025. El documento identifica como única accionista y representante legal a Helena Wiesner Barbieri, hija de Alex Wiesner, histórico rostro de Energy Club y health coach del presidente José Antonio Kast.
La escritura de constitución detalla que la empresa está facultada para realizar actividades de yoga, pilates, entrenamiento personalizado, servicios de bienestar y la venta de artículos deportivos. Según la información disponible en su sitio web, el gimnasio ya lleva más de un mes operando y consolidando su comunidad local en Los Trapenses.
Las señales que apuntan al fundador de Energy
Aunque la estructura legal está a nombre de Helena Wiesner, existen antecedentes que vinculan a Alex Wiesner con el nuevo negocio. Registros de NIC Chile demuestran que el dominio barre3.cl fue inscrito el 7 de junio de 2025 bajo su nombre. Adicionalmente, circulan registros en redes sociales donde se observa al empresario en la recepción del local durante la etapa de habilitación, siendo un proyecto impulsado también por su pareja, Claudia Dienemann.
La apertura de este estudio boutique ha generado fuerte malestar entre los trabajadores y clientes de Energy Club. La preocupación central recae en la incertidumbre laboral de quienes integraban la cadena, las denuncias por sueldos impagos y la falta de respuestas claras sobre qué ocurrirá con los planes que los usuarios pagaron por adelantado antes del cierre definitivo.