La periodista Catalina Edwards reveló el difícil proceso que enfrentó para ser madre, tras recibir un diagnóstico de menopausia anticipada. En una conversación con María Luisa Godoy para “Mamá por siempre”, Edwards detalló cómo este inesperado diagnóstico impactó su deseo de formar una familia.
“Fue un diagnóstico super fuerte en ese momento porque no me lo esperaba y porque además limitaba mucho mis posibilidades de poder ser madre con mis óvulos”, recordó la comunicadora.
Junto a su esposo, Edwards inició un extenso tratamiento de estimulación ovárica en un intento por concebir de forma natural. A pesar de que el primer intento no tuvo éxito y sufrió la pérdida de un embarazo, finalmente logró quedar embarazada de manera natural. Así, se convirtió en madre de Juan Pablo, quien actualmente tiene 15 años.
Durante esta etapa, el deporte se volvió fundamental en su vida. La periodista explicó que la menopausia anticipada conlleva riesgos cardiovasculares y óseos, especialmente de osteoporosis. Fue entonces cuando el running se integró a su rutina.
“Una de las cosas más eficientes para evitar la osteoporosis, obviamente, es el consumo de calcio, pero también el rebote y ahí dije: correr”, explicó Edwards, destacando que el ejercicio no solo cuidó su salud física sino también la mental. “Encontré en el deporte un espacio para mi salud mental en ese momento que me tenía muy agobiada, estresada, muy triste”, añadió.
Lo que comenzó como una necesidad de salud se transformó en una pasión, llevándola a completar siete maratones de 42 kilómetros. Esta experiencia influyó también en su visión de la maternidad.
Edwards, madre de un único hijo, admitió haber sido una madre aprensiva en los primeros años de Juan Pablo, llegando a usar cascos para prevenir golpes. Sin embargo, con el tiempo, comprendió la importancia de darle espacio para que aprenda de sus propios errores. “Uno también aprendió equivocándose y él también se va a equivocar y se tiene que equivocar para que aprenda”, reflexionó.
Con Juan Pablo en la adolescencia, Edwards buscó nuevas formas de estar presente en su vida, especialmente a través del deporte, lo que la llevó a tomar la decisión de alejarse de la televisión. Sus razones fueron principalmente tres: seguir estudiando, dedicar más tiempo a su entrenamiento deportivo y, la más importante, “poder estar en mi casa para Juan Pablo cuando realmente fuera necesario, no cuando pudiera”, afirmó sobre su actual trabajo en radio.
Hoy, Catalina Edwards no se percibe como una “super mamá”. “Yo nunca me he sentido del todo una buena mamá”, reconoció. Para ella, la maternidad es un proceso de aprendizaje continuo, de corrección y de aceptar que no todo se puede controlar. Ha aprendido a seleccionar sus batallas y a permitir que su hijo construya su propio camino.
Respecto a cómo le gustaría ser recordada por Juan Pablo, lo tiene claro: “Una mamá presente, una mamá entretenida”.