La unidad psiquiátrica femenina del Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak fue cerrada tras una denuncia judicial por “tratos crueles e inhumanos” y la falta de personal femenino de Gendarmería. Esta unidad, conocida como UEPI Mujeres, estaba destinada a evaluar a imputadas en causas penales.
La situación salió a la luz el 24 de julio, cuando la jueza Vania Boutaud del Sexto Juzgado de Garantía de Santiago realizó una visita. Durante su inspección, la magistrada constató “condiciones inhumanas, degradantes, actos manifiestos de violencia de género e institucional, y graves conflictos de interés” en el dispositivo.
Entre las vulneraciones detectadas, la jueza destacó que las cámaras de seguridad dentro de las habitaciones eran monitoreadas exclusivamente por funcionarios de Gendarmería de sexo masculino. Esto permitía la observación permanente de las internas mientras se vestían y cambiaban ropa, lo que la jueza consideró una vulneración de su intimidad, pudor y dignidad.
No se trata de un monitoreo sólo de los pasillos o áreas comunes, sino que el monitoreo se da a lo más íntimo que tienen, que es su cuerpo y su indemnidad física y sexual
Las Reglas de Bangkok, que complementan las Reglas Nelson Mandela de Naciones Unidas, exigen que la vigilancia directa de mujeres privadas de libertad sea realizada por personal femenino. Además de la vigilancia masculina, la jueza Boutaud consignó otras anomalías graves, como la privación de agua, la falta de privacidad en los baños, denuncias de maltrato por parte del personal sanitario y una deficiente distribución del personal penitenciario.
El oficio judicial, fechado el 27 de julio, fue dirigido a la directora regional metropolitana de Gendarmería, coronel Sandra Zapata Bustamante; al director del Psiquiátrico Horwitz, Juan Maass Vivanco; y al entonces director subrogante del Servicio de Salud Metropolitano Norte, Erick Poblete Torres. En él, la magistrada también cuestionó la falta de información a las internas, sus familiares y defensas sobre esta vigilancia.
Finalmente, el 28 de agosto, un mes después de la denuncia, el Hospital Horwitz comunicó el cierre de la UEPI Mujeres a la Corte Suprema, las 17 cortes de apelaciones, tribunales orales en lo penal, juzgados de garantía y más de 200 organismos vinculados al sistema de justicia. La decisión se tomó ante la imposibilidad de Gendarmería de disponer de las nueve funcionarias necesarias para mantener la unidad en operación, dejando sin efecto su lista de espera y afectando a las imputadas que requerían evaluación psiquiátrica.