Senadores chilenos han exigido que el presidente argentino, Javier Milei, firme la derogación del Decreto 457, que erróneamente califica al Estrecho de Magallanes como un territorio de uso compartido. La petición de los legisladores busca que esta formalización ocurra antes de cualquier encuentro bilateral, sumándose así a la presión diplomática ante la polémica activada por Argentina.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, informó sobre las conversaciones con su homólogo argentino, señalando que el documento necesario para modificar la política de defensa y la directriz presidencial está listo para la firma de Milei. Barros ratificó que el diálogo ha aclarado la controversia, indicando que “la teoría del estrecho compartido, la soberanía compartida es un error y por lo tanto deja de ser incluso materia contenida en la política”. Sin embargo, advirtió sobre la prudencia necesaria en los plazos diplomáticos.
Ante este escenario, la Cámara Alta enfatizó la relevancia geopolítica del área y demandó garantías explícitas antes de avanzar en la agenda bilateral. El vicepresidente del Senado, Iván Moreira, expresó escepticismo, argumentando que “luego de 5 años para volver a creer en las autoridades argentinas, lo que corresponde es ver firmado este decreto de derogación. Y creo que sería ideal y adecuado que esto estuviese definido y firmado antes que venga el presidente Milei”.
Moreira añadió que “todos los chilenos tenemos que estar detrás del gobierno como ha sido siempre cuando se trata de la soberanía chilena”, destacando el carácter de Estado de la política exterior.
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, senador Manuel José Ossandón, afirmó que “la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes nunca ha estado en discusión. Lo que hubo fue una declaración desafortunada de un militar argentino, pero la posición del Gobierno de Argentina ha quedado clara. Por lo tanto, la soberanía chilena no se conversa ni se negocia. El Estrecho de Magallanes es chileno y eso no está en discusión”. Ossandón sugirió abordar otros temas en la reunión bilateral.
La senadora Camila Flores subrayó la necesidad de exigir irrestricto respeto a la jurisdicción territorial de Chile, manifestando su determinación de “que con Chile no se metan. A Chile se le respeta. Nuestra soberanía, nuestra limitación y nuestra jurisdicción la vamos a hacer valer siempre”. El senador Rojo Edwards instó a desactivar permanentemente cualquier pretensión que ponga en duda los tratados vigentes. “Chile tiene que destruir toda posibilidad de narrativa argentina respecto a supuestos espacios compartidos. La derogación de ese decreto es muy importante”, indicó Edwards, advirtiendo que, aunque sea un paso correcto, no es el único, ya que existen otros documentos que “nublan la idea de soberanía”.
Finalmente, la senadora Paulina Vodanovic planteó la urgencia de una postura unificada y condicionó el recibimiento diplomático al cierre de esta controversia, reforzando la necesidad de acciones concretas antes de avanzar en las relaciones bilaterales.