El sistema frontal que azota la región de La Araucanía ha dejado un saldo alarmante de 14.337 personas afectadas. Además, se registran 5.613 aislados y 1.168 damnificados, con un total de 2.158 viviendas con daño menor y 331 con daño mayor. Las lluvias y vientos también provocaron el corte de 19 rutas.
La situación más crítica se vive en Angol, capital de la provincia de Malleco, donde las poblaciones Santa Teresita, La Arboleda, y las villas España y Los Ríos, se encuentran anegadas tras el desborde del río Rehue. Vecinos denuncian que estas construcciones se levantaron en el lecho del río después del terremoto de 2010.
“Las tierras están burbujeando el relleno, hay socavones subterráneos, el agua se carcomió parte del terreno de mis vecinos que están en la orilla del río. ¡Estas casas no nos van a aguantar! O son inundaciones o las casas se inundan. Nos tienen que sacar de aquí, nosotros fuimos los primeros en llegar, 111 familias, después construyeron la villa Santa Teresita, después la villa Los Ríos y ahora están los movimientos del terreno para construir otra villa más y ayer yo veía los mapas, ¡estamos al medio del río, al medio!”
Así lo expresó Grace Arancibia, una de las residentes afectadas, quien exige una respuesta urgente del Gobierno ante la vulnerabilidad de sus viviendas. Asegura que su comunidad fue de las primeras en establecerse y que las posteriores construcciones agravaron el riesgo.
En la comuna de Lumaco, la emergencia se concentra en 25 viviendas anegadas por el desborde del río Lumaco. A esto se suman más de 2.000 hectáreas productivas de pequeños agricultores completamente bajo el agua, totalizando unas 2.500 hectáreas inundadas.
Ante este panorama, el alcalde de Lumaco, Richard Leonelli, solicitó formalmente al Gobierno la declaración de emergencia agrícola para las comunas que integran la Asociación Nahuelbuta. Este requerimiento incluye a Lumaco, Purén, Traiguén y Los Sauces, buscando así acceder a recursos esenciales, especialmente para forraje destinado a los agricultores afectados.
La diputada Andrea Parra (PPD) criticó la lentitud de las autoridades. “Han pasado más de 24 horas desde las inundaciones donde cientos de familias lo perdieron absolutamente todo y el Gobierno aún no declara Estado de Catástrofe ni anuncia la entrega de bonos o ayudas económicas como ocurrió en el norte. En momentos como estos es donde necesitamos un Estado presente, ¡velocidad!”, enfatizó Parra.
Como medida preventiva, se suspendieron las clases en al menos cuatro comunas de La Araucanía durante la jornada, afectando a Angol, Lumaco, Galvarino y Loncoche, mientras la región evalúa el alcance total de los daños y la respuesta gubernamental.