La gastronomía chilena atraviesa una etapa de profunda transformación, marcada por la aparición de nuevos formatos de consumo y una creciente demanda de eficiencia por parte de los clientes. Restaurantes, cafeterías, hoteles y servicios de alimentación en todo el país buscan adaptarse a estas exigencias, impulsadas también por la digitalización del sector.
Un informe de la Asociación Chilena de Gastronomía (ACHIGA) y la Cámara Nacional de Comercio (CNC) reveló que las ventas de comida de servicio rápido crecieron un 5,3% durante el primer trimestre de 2026. Este aumento se debe tanto a un mayor número de transacciones como a la apertura de nuevos locales, a pesar de que los consumidores son cada vez más selectivos.
En este escenario competitivo, la rentabilidad de los negocios gastronómicos depende menos del precio y más de la eficiencia operativa, la experiencia del cliente y la consistencia de la propuesta. Factores como el abastecimiento, la logística, el almacenamiento, la innovación y la asesoría comercial se han vuelto cruciales, convirtiendo a los proveedores integrales en aliados estratégicos.
Tradicionalmente, muchos establecimientos trabajaban con múltiples proveedores, lo que implicaba una compleja coordinación de entregas, la gestión de numerosas facturas y un incremento en los costos administrativos y el tiempo de operación. Hoy, la tendencia se inclina hacia soluciones integrales que simplifican esta gestión, bajo el concepto de “One Stop Shop”, popularizado en Estados Unidos.
Este modelo busca centralizar gran parte del abastecimiento en un único proveedor. Global Growth Insights confirma esta tendencia global, señalando un crecimiento del 44% en contratos de compra por volumen y un 64% en pedidos de alimentos en línea, todo en busca de mayor eficiencia y enfoque empresarial.
En este contexto, la empresa chilena ICB Food Service, con más de 20 años de trayectoria, ha desarrollado una plataforma que atiende a más de 12.000 negocios gastronómicos, incluyendo restaurantes, hoteles, cafeterías, casinos y servicios de alimentación. Su oferta abarca desde alimentos hasta uniformes, con el objetivo de optimizar la gestión y el abastecimiento.
La propuesta de ICB Food Service se traduce en una operación más eficiente gracias a entregas simplificadas, una facturación única y despachos flexibles sin monto mínimo. Además, garantiza la continuidad del abastecimiento, minimiza los quiebres de stock y permite una respuesta rápida a pedidos urgentes, lo que asegura el funcionamiento ininterrumpido de cada negocio.
“Chile al ser un país mayoritariamente importador, las fluctuaciones del tipo de cambio y valor de los commodities (materias primas) afectan de manera relevante los costos de los insumos. Estos costos, no siempre se pueden traspasar a precio, porque no estamos en un ciclo económico positivo a nivel local”, explicó Gustavo Braun, gerente general de ICB Food Service, sobre el principal desafío del rubro: la inestabilidad económica global.
Frente a esta situación, los grandes compradores institucionales están priorizando la continuidad y la confiabilidad en la entrega por encima del ahorro a corto plazo, permitiendo que sus equipos se concentren en lo esencial: la atención al cliente. Un estudio Cadem de octubre de 2025, enfocado en el sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías), reconoció a ICB Food Service como el proveedor mejor evaluado en servicio al cliente.
Braun añadió que para apoyar a sus clientes, han implementado medidas como “unidades de venta más pequeñas, ampliación de ventanas para ingreso de pedidos, eliminación de pedidos mínimos y mayores certezas de abastecimiento”, facilitando así la optimización del capital de trabajo de sus socios comerciales.
La cobertura logística es otro pilar fundamental para el desarrollo gastronómico, especialmente fuera de los grandes centros urbanos. ICB Food Service aborda este desafío operando desde Arica hasta Puerto Montt, incluyendo Chiloé, gracias a una extensa red de nueve centros de distribución y una flota de más de 70 camiones, asegurando que los estándares de calidad y abastecimiento lleguen a todo el territorio nacional.