Un nuevo frente de conflicto se abrió para el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, luego de que la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) manifestara su rotundo rechazo al proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). Esta iniciativa busca abrir a la inversión privada la explotación comercial de las principales competiciones del organismo, incluyendo la Copa del Mundo, y ya había encontrado oposición en UEFA y Concacaf.
La postura de la AFC, expresada este viernes a través de un comunicado, subraya una «profunda preocupación» por la propuesta de Infantino. El organismo asiático enfatizó que la iniciativa «no puede lograr de manera realista el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir adelante», y exigió una revisión urgente del marco de gobernanza de la FIFA.
Este pronunciamiento alinea a la AFC con las confederaciones de Europa y Norte, Centroamérica y el Caribe, consolidando un importante revés para la dirigencia del fútbol mundial. Previamente, la UEFA había advertido sobre las posibles consecuencias del proyecto, mientras que la Concacaf denunció la falta de consultas previas a su presentación.
Con la adición de la AFC, ya son tres de las seis confederaciones continentales las que han rechazado públicamente esta iniciativa. El proyecto FFE contempla la creación de una filial comercial valorada en aproximadamente 20.000 millones de dólares, de la cual se permitiría abrir hasta un 20% de su capital a inversores privados.
En su comunicado, la AFC no solo desaprobó la propuesta sino que también señaló «deficiencias fundamentales» en los procesos de consulta y toma de decisiones de la FIFA. Argumentaron que una propuesta con la capacidad de modificar el futuro comercial, deportivo y estratégico del fútbol global no puede ser elaborada sin la participación efectiva de las confederaciones, las asociaciones nacionales y los órganos estatutarios de la propia FIFA.
Por ello, la confederación asiática instó a la FIFA a llevar a cabo una «revisión urgente» de su marco de gobernanza. El objetivo, según la AFC, es garantizar una mayor transparencia y una participación genuina de todos los actores involucrados en el ecosistema del fútbol. La situación actual plantea serias dudas sobre el futuro comercial de las competiciones más importantes bajo la administración de Infantino.