María Elena Arévalo, conocida globalmente como “Mami Nena”, la querida abuela gamer, falleció esta semana en Llay-Llay, una comuna rural a 90 kilómetros de Santiago. Su deceso fue confirmado por la Municipalidad de Llay-Llay, que destacó su impacto tanto en la comunidad local como en su vasta base de seguidores en redes sociales. El municipio expresó sus condolencias, reconociendo la huella que dejó “en todo Chile y el mundo digital”.
La historia de Arévalo con los videojuegos comenzó en 2020. Tras la muerte de su esposo, con quien estuvo casada 56 años, su único nieto, Héctor Carrasco, le enseñó a jugar Free Fire, un popular videojuego de disparos y supervivencia. Esta actividad se convirtió en un refugio para sobrellevar la soledad.
“Él me enseñó todo lo que sé. Yo no sabía ni qué era un mouse”, recordó Arévalo, tal como consigna este medio sobre cómo su nieto la introdujo al mundo digital.
“Mami Nena” practicaba unas dos horas, tres veces por semana, desarrollando rápidamente una habilidad notable y un gusto por la competencia. Inicialmente, no buscaba “hacerle daño a nadie”, pero con el tiempo le tomó el gusto a “seguirlos y matarlos” a sus rivales en el juego.
Después de un año de práctica constante, María Elena alcanzó el rango “Héroico”, el segundo nivel más alto en Free Fire. Su destreza y carisma ante las cámaras la catapultaron a la fama, acumulando cerca de cuatro millones de seguidores en TikTok y unos 700 mil suscriptores en YouTube, aunque su cuenta de TikTok fue posteriormente hackeada. En estas plataformas, interactuaba con su comunidad ofreciendo consejos de juego y compartiendo beneficios como el “Pase Élite”.
Su popularidad trascendió las fronteras, llevando a la empresa creadora de Free Fire a invitarla a México en 2022 para el aniversario del videojuego, donde fue recibida con ovaciones y solicitudes de autógrafos por parte de jugadores.
“Todos los niños (jugadores) me decían que les firmara autógrafos. Fue muy hermoso. El día que yo me vaya, me voy a ir con eso”, recordó “Mami Nena” en aquella oportunidad.
Más allá de su vida digital, “Mami Nena” fue una figura activa en su comunidad. Fue una de las fundadoras del Club de Adulto Mayor “Las Palmitas” en Llay-Llay, un espacio de encuentro y apoyo para personas mayores. Por su compromiso comunitario, el municipio la reconoció como ciudadana destacada y fue incluida en la lista de los “100 Líderes Mayores”, una iniciativa de este medio, Fundación Conecta Mayor y la Pontificia Universidad Católica.
Detrás de su avatar con kimono corto, guantes negros y máscara de colmillos, que infundía respeto en el mundo virtual, se encontraba una abuela de un pueblo rural chileno, cuya verdadera identidad solía pasar desapercibida por sus oponentes hasta que era demasiado tarde.
El municipio de Llay-Llay la despidió con emotivas palabras, destacando su legado. “Doña María Elena fue una mujer excepcional. No solo fue un pilar fundamental para su comunidad, sino que rompió con todos los estereotipos al convertirse en la entrañable ‘abuelita gamer’”, afirmaron. Su mensaje concluyó con una reflexión sobre su impacto: “Tu partida no es un ‘Game Over’, sino el paso a la memoria eterna en nuestra comuna”.