La selección de Bélgica sufrió un revés crucial en los cuartos de final del Mundial 2026. Con el marcador 1-1 frente a España, el arquero Thibaut Courtois tuvo que abandonar el campo de juego al minuto 71 debido a una lesión, visiblemente afectado por el dolor.
El experimentado guardameta ya había mostrado señales de malestar físico antes de la pausa por hidratación. A pesar de ello, el arquero de los ‘Diablos Rojos’ intentó continuar en la cancha, pero la dolencia le impidió seguir en uno de los partidos más trascendentales del torneo.
La imagen de Courtois, con lágrimas en los ojos mientras dejaba el terreno, evidenció la frustración de uno de los porteros más destacados a nivel mundial al perderse un encuentro decisivo y dejar en vilo su continuidad en el Mundial.
En su lugar, ingresó Senne Lammens, quien asumió la responsabilidad de defender la portería belga en un momento de máxima tensión, con el pase a las semifinales aún por definirse.
La salida de Courtois representa una baja significativa para Bélgica, no solo por su liderazgo en el equipo, sino también por su vasta experiencia en los momentos de mayor presión. La incertidumbre sobre su recuperación añade un desafío extra para las aspiraciones belgas en el resto de la competencia.