La Escuela Tromén Alto se convertirá en el tercer establecimiento rural de Temuco, en la región de La Araucanía, en cerrar sus puertas al finalizar este año. Esta medida se enmarca en un profundo proceso de reestructuración de la educación municipal que busca optimizar recursos ante la compleja situación financiera del sistema.
Junto a este recinto, se confirmó que la Escuela Lircay y la Escuela Botrolhue también dejarán de funcionar a fines de este 2026. El director del DAEM de Temuco, Rodrigo Garrido, detalló el protocolo seguido para informar a las comunidades educativas afectadas por esta decisión.
El trabajo desarrollado desde aproximadamente un mes ha sido la comunicación con las directoras encargadas de los establecimientos, una reunión general con los funcionarios de cada uno de los establecimientos educacionales involucrados y, finalmente, una reunión presencial en las respectivas escuelas con los padres, apoderados de estos establecimientos.
¿Por qué se cierran las escuelas rurales en Temuco?
El criterio principal para la selección de estos establecimientos ha sido su baja matrícula. La estrategia municipal apunta a redirigir los recursos operativos hacia la Escuela Mollulco, proyecto que busca posicionarse como el más moderno en materia intercultural de toda Latinoamérica.
Para concretar este objetivo, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) está ejecutando una inversión superior a los 13.470 millones de pesos. Las nuevas instalaciones prometen estándares de alta calidad, certificaciones de sustentabilidad y una fuerte pertinencia cultural.
La visión de las autoridades y el déficit presupuestario
Esteban Barriga, concejal y presidente de la Comisión de Educación, respaldó la medida argumentando que la concentración de alumnos permitirá elevar la calidad educativa. Según el edil, el modelo actual dispersa recursos en escuelas pequeñas, mientras que la unificación permitiría un acceso más eficiente a mejores oportunidades pedagógicas a largo plazo.
No obstante, la decisión también tiene una base financiera ineludible. El municipio enfrenta un déficit en la educación municipal que alcanza los 2.500 millones de pesos, factor que ha obligado a realizar recortes significativos. Además de los cierres, el plan de reestructuración contempla la unificación de los internados Pablo Neruda y Gabriela Mistral. Ante este escenario, queda la interrogante sobre cómo evolucionará la matrícula escolar y si la nueva infraestructura de Mollulco será suficiente para absorber a la totalidad de los estudiantes desplazados por estos cierres.