La exministra del Interior, Carolina Tohá (PPD), marcó distancia respecto a la gestión actual del gobierno de Gabriel Boric frente a la condonación del Crédito con Aval del Estado (CAE). Durante la presentación del libro “La montaña rusa. Crónica de una crisis y cómo se superó”, escrito por el exministro de Hacienda Mario Marcel, Tohá admitió que en la administración anterior se cometieron errores estratégicos en torno a esta promesa de campaña.
Las declaraciones surgieron en medio de la creciente controversia por los cobros que la Tesorería General de la República (TGR) ha impulsado contra los deudores del sistema. La exjefa de gabinete fue enfática al señalar que, si bien es una responsabilidad del actual gobierno ejecutar las cobranzas, las formas utilizadas no son las adecuadas.
En el gobierno están gobernando. Entonces les toca cobrar, no pueden hacerlo de la manera en que lo están haciendo. Claramente en el gobierno anterior hubo errores en la manera en que se manejó esa promesa, es verdad.
Un llamado a cambiar el enfoque
Para la exministra, la discusión actual se ha politizado en exceso, impidiendo llegar a soluciones reales. Tohá sostuvo que los gobiernos no deben excusarse por el contexto que les toca gestionar, sino enfocarse en tomar decisiones que respondan a las necesidades de la ciudadanía. Bajo su óptica, el Ejecutivo debe centrarse en “gobernar el país que tienen” en lugar de lamentarse por el escenario heredado.
Al analizar el impacto de este conflicto, Tohá planteó que el caso del CAE es el ejemplo perfecto de una dinámica política que solo busca “sacar una pequeña ventaja” mediante acusaciones cruzadas. Según la exautoridad, esta actitud impide el avance necesario para estructurar un financiamiento sostenible para la educación superior.
¿Hacia dónde va la solución del CAE?
La postura de la exministra apunta a que el problema requiere una “conversación distinta”, alejada de los ataques personales. El objetivo central, según su visión, debería ser encontrar un método de pago que sea sostenible y que logre mitigar los “casos más dramáticos” que han salido a la luz pública durante las últimas semanas.
Mientras el debate sobre la condonación y la presión de la TGR continúa, queda abierta la duda sobre si el gobierno logrará un consenso transversal para reformar el sistema o si el cruce de críticas seguirá paralizando una solución de largo plazo para los miles de deudores estudiantiles en Chile.