La senadora y presidenta de Renovación Nacional (RN), Andrea Balladares, se refirió este miércoles a los efectos colaterales de la Acusación Constitucional (AC) presentada contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau. En un análisis sobre el ambiente en el Congreso, la parlamentaria reconoció abiertamente que este proceso judicial y político ha provocado fricciones importantes en distintos niveles del espectro legislativo.
En declaraciones recogidas por Radio Pauta, la timonel de RN fue enfática respecto al impacto del libelo, impulsado por el Partido Nacional Libertario (PNL) y el Partido Republicano (REP). La acusación apunta a que el exsecretario de Estado habría infringido el principio de probidad y las normas vigentes sobre la administración financiera del Estado.
Un proceso de acusación tensiona el ambiente político, lo tensionó internamente también entre nosotros y lo tensiona con la oposición.
El futuro de la agenda legislativa
Ante la consulta sobre si esta AC podría entorpecer la labor parlamentaria, Balladares manifestó su preocupación por el ritmo de la tramitación de proyectos clave, mencionando específicamente la iniciativa de Reconstrucción Nacional. Según la senadora, el desenlace depende de cómo se manejen los tiempos y el tono del debate en las próximas jornadas.
“Si la acusación se lleva con altura de mira, con mucha responsabilidad y con el sustento que corresponde a una herramienta de este nivel, la verdad es que en ese tono se puede lograr generar ambas cosas, con mucha conversación, con un desafío mayor, pero creo que de todas maneras se tienen que seguir haciendo ambas cosas”, sostuvo la parlamentaria.
La postura de RN y el rol del Senado
Respecto a la estrategia de su bancada, Balladares reafirmó que Renovación Nacional ha optado por otorgar “libertad de acción” a sus diputados. La líder del partido destacó que esta decisión busca que cada legislador pueda evaluar el libelo profundamente y actuar con autonomía y responsabilidad frente a los antecedentes presentados.
De prosperar el proceso en la Cámara de Diputados, el escenario se trasladará a la Cámara Alta. Sobre esto, Balladares fue clara en definir la responsabilidad que recae sobre los legisladores: “Nosotros tenemos que constituirnos como jurado, tenemos que escuchar a todas las partes y con imparcialidad revisar el libelo y tomar una decisión. Eso va a ser lo que nos corresponda en nuestro rol”. El futuro del exministro Grau dependerá ahora de los votos y de la capacidad de mantener el foco legislativo mientras el debate constitucional ocupa la agenda política nacional.