La oposición chilena ha decidido formar una comisión de trabajo para revisar y proponer alternativas a la agenda de seguridad que impulsa el Gobierno. Esta instancia, que se conformó tras una reunión de coordinación entre directivas de partidos y parlamentarios, busca analizar las iniciativas del Ejecutivo y desarrollar propuestas propias.
El objetivo central del encuentro fue abordar la reforma constitucional contra el crimen organizado y el terrorismo, además de otras medidas gubernamentales en seguridad. La nueva comisión estará integrada por diputados, alcaldes y expertos.
Arturo Barrios, secretario general del Partido Socialista, explicó que la comisión tendrá el fin de recopilar diversas perspectivas ante la agenda de seguridad propuesta. “Se va a constituir una comisión con diputados, con alcaldes y con expertos desde el punto de vista de seguridad ante la agenda que propone este gobierno”, señaló Barrios.
Aunque los partidos de oposición manifestaron su disposición a avanzar con celeridad en materia de seguridad, una de las principales preocupaciones ciudadanas, también expresaron diferencias con el enfoque del Ejecutivo. Sostienen que se requiere una política de Estado en seguridad, no una agenda que, a su juicio, pueda ser utilizada para la confrontación política.
También cuestionaron que varias de las medidas ya están en tramitación y sugirieron incorporar herramientas como el levantamiento del secreto bancario y el fortalecimiento de la inteligencia financiera. Los reparos se extendieron a las modificaciones constitucionales, considerándolas innecesarias para el combate al crimen organizado.
La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, afirmó que “tenemos la convicción de que hoy día, para avanzar en mayor seguridad para las personas, no es necesario un cambio constitucional, sino que probablemente el gobierno pretende hacer de esto un debate que divida posiciones. Nosotros lo que esperamos es que se entienda que la seguridad es un asunto de Estado”.
El diputado Jaime Araya secundó esta postura, instando a enfocarse en combatir directamente el crimen organizado, el narcotráfico y la corrupción. Descartó la necesidad de una nueva discusión constitucional. “¿En qué minuto al presidente de la República le bajaron afanes refundacionales? ¿Nos va a invitar a un proceso constitucional 3? ¿Cómo le fracasó su mamarracho 2, hecho por republicanos, identitarios, ultrafascistas, retrógrados, que retrocedían en derechos fundamentales? Hoy día reescribir la Constitución no le hace sentido a nadie”, fustigó Araya.
Pese a las críticas, la oposición aclaró que su intención no es bloquear la agenda gubernamental. En cambio, buscan participar activamente en la discusión, aportar propuestas, integrar la opinión de expertos y considerar los avances logrados en la administración anterior.