Las elecciones presidenciales en Perú se mantienen en un suspenso absoluto, con el candidato izquierdista Roberto Sánchez liderando por una diferencia mínima frente a la derechista Keiko Fujimori. Tras el procesamiento del 95,349% de las actas a las 23:58 hora local del lunes (00:58 del martes en Chile), el aspirante de Juntos por el Perú alcanza el 50,112% de los sufragios, mientras que la hija del exmandatario Alberto Fujimori obtiene un 49,888%.
¿Cómo se traduce esta ventaja en números reales? Sánchez cuenta con 8.891.179 votos, superando a Fujimori por 39.726 preferencias, un margen de apenas 0,224% según el reporte oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Con 2.799 actas aún por contabilizar, el resultado final se definirá voto a voto.
El factor decisivo: votos del extranjero
La clave de esta contienda reside en los votos emitidos fuera de las fronteras peruanas. La Cancillería ha confirmado que las actas correspondientes a 2.506 mesas instaladas en 73 países terminarán de llegar al territorio nacional este miércoles. Hasta ahora, solo se ha contabilizado aproximadamente el 8% de este universo electoral, lo que otorga un peso determinante al exterior para definir al próximo jefe de Estado para el periodo 2026-2031.
Además, existe una complicación administrativa adicional: 1.516 actas permanecen bajo revisión debido a impugnaciones u observaciones. Estos documentos deben ser resueltos primero por los Jurados Electorales Especiales (JEE) y, eventualmente, podrían ser derivados al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para su dictamen definitivo.
Llamados a la calma y estabilidad
Pese a la tensión, ambos comandos han hecho un llamado a la serenidad. Roberto Sánchez, quien compite respaldando el legado del encarcelado expresidente Pedro Castillo, se declaró optimista pero cauteloso:
Hago un llamado categórico a todos los agentes políticos a respetar el resultado fuere cual fuere, porque el Perú necesita estabilidad.
Por su parte, Keiko Fujimori destacó que el estrecho resultado refleja una “gran división de los peruanos”. La candidata insistió en la necesidad de dialogar con los partidos que obtuvieron representación parlamentaria, asegurando que respetará el conteo final “sean los que sean” los resultados.
Este escenario de incertidumbre sigue la línea de lo anticipado por las encuestadoras. Mientras Ipsos para la Asociación Civil Transparencia proyectó un 50,3% para Sánchez y un 49,7% para Fujimori (con un margen de error del 1,9%), Datum Internacional apuntó a un 50,14% frente a un 49,86%, con un margen del 1%. Con 27,3 millones de ciudadanos habilitados para votar, el país aguarda el cierre definitivo de un proceso marcado por años de inestabilidad política.