Un duro golpe judicial recibió el comercio en la región tras conocerse que el Juzgado de Policía Local de Curacautín aplicó una multa de casi $14 millones a un establecimiento del sector. El caso involucra a la tienda denominada “Importadora Emelia”, la cual fue denunciada originalmente por el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) debido a graves deficiencias en el etiquetado de sus artículos.
La sentencia impuso al mall chino el pago de 200 UTM, cifra que se traduce en aproximadamente 13 millones 700 mil pesos. Esta decisión llega luego de que fiscalizadores del Sernac detectaran que la mercadería ofrecida al público contaba con su rotulado exclusivamente en inglés y chino mandarín, además de otros incumplimientos administrativos detectados en el local.
Derecho a la información: ¿Por qué es obligatorio el español?
El núcleo de la sanción reside en la vulneración del derecho básico del consumidor a recibir información clara, veraz y oportuna. Al no estar las especificaciones del producto en español, los clientes quedan imposibilitados de comprender aspectos fundamentales como el uso, la composición y los riesgos asociados al producto que están comprando.
Respecto a la resolución judicial, Marissa Brieba, directora regional del Sernac, explicó a Radio Bío Bío que la acción legal buscaba aplicar el máximo de las multas permitidas por la ley. Al respecto, señaló:
La ley del consumidor dispone claramente que todos los proveedores que comercialicen productos deben hacerlo con la rotulación correspondiente. Es decir, deben contar con información relativa al uso, contenido y composición, siempre en idioma español. Las empresas tienen que ser profesionales y respetar las disposiciones de la ley del consumidor.
El incumplimiento sobre la garantía legal
Además del rotulado en idiomas extranjeros, el proceso judicial reveló que el local falló al no informar adecuadamente sobre los derechos de los clientes ante desperfectos de fábrica. La normativa chilena es estricta en este punto: los consumidores tienen derecho a solicitar el cambio, reparación o devolución de dinero durante un plazo de 6 meses tras la compra si el producto nuevo presenta defectos.
Tras este fallo, el caso se convierte en un precedente para el comercio minorista en la zona. Queda pendiente ver si “Importadora Emelia” ajustará sus políticas de etiquetado y atención al cliente, mientras las autoridades mantienen la advertencia de que la fiscalización sobre el cumplimiento de la Ley del Consumidor continuará de forma permanente en los comercios de toda la comuna.