La Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la región del Bío Bío se encuentra sesionando este lunes en las oficinas de la Delegación Presidencial Regional. En esta instancia, los integrantes del organismo definen el destino del polémico proyecto de tierras raras que la empresa Aclara busca ejecutar en la comuna de Penco.
La sesión, considerada clave para la institucionalidad ambiental local, es liderada por el delegado presidencial regional, Julio Anativia, junto a los seremis con competencia en la materia. El resultado de esta votación determinará si la iniciativa obtiene finalmente la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), documento obligatorio para iniciar cualquier fase operativa.
Tensión en Concepción y expectativas de la votación
Mientras los comisionados deliberan al interior del recinto ubicado en la Plaza de la Independencia de Concepción, un grupo significativo de personas se manifiesta en los exteriores. Vecinos y organizaciones sociales, quienes han mantenido una postura opositora al proyecto, se han congregado para seguir de cerca el desarrollo de la sesión.
La presión social ha sido una constante durante las últimas semanas, con diversas agrupaciones convocando movilizaciones para coincidir con la jornada de votación. Se estima que el veredicto de la CEA se hará público cerca de las 19:00 horas, momento en que finalizarán las exposiciones y el proceso administrativo de revisión.
¿Qué divide al proyecto de tierras raras?
El proyecto ha generado una grieta profunda en la región del Bío Bío, donde la visión económica choca con las inquietudes socioambientales. Por un lado, sectores productivos y algunas juntas de vecinos han entregado su respaldo a la iniciativa, argumentando beneficios directos como la creación de empleos y la inyección de inversión en la zona.
Por otra parte, los opositores —principalmente agrupaciones ambientales y residentes de Penco— advierten sobre los riesgos e impactos negativos que la actividad extractiva podría ocasionar en los cerros de la comuna. La resolución que se tome hoy marcará un precedente importante para este tipo de iniciativas extractivas en Chile, dejando pendiente la pregunta de si el modelo de desarrollo propuesto por Aclara es compatible con las demandas locales de preservación ambiental.