Tras seis meses de prohibición, el exministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, recuperó su visa y podrá volver a entrar a Estados Unidos. La administración de Donald Trump, que le había retirado el documento en febrero por su implicación en las gestiones del denominado “cable chino”, revirtió la decisión que Muñoz siempre consideró injustificada y que, según él, le causó un considerable daño a su reputación y carrera académica.
“Valoro que se haya revertido una decisión injusta y que carecía de sustento”, manifestó Muñoz tras conocer el levantamiento de la medida. La revocación de la visa había afectado al entonces ministro, al subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y al jefe de gabinete de este último, Guillermo Petersen, por su participación en un proyecto que buscaba conectar Chile con Asia mediante un cable submarino.
Estados Unidos expresó su preocupación por la participación china en el proyecto, acusando a los funcionarios de comprometer infraestructura crítica de telecomunicaciones y “socavar la seguridad regional”. Muñoz, desde el inicio, negó estas imputaciones y ahora, con su visa restaurada, defendió la actuación del gobierno anterior.
“A inicios de este año, y apenas se recibió la información correspondiente por parte de la embajada de EEUU, el Gobierno anterior solicitó un análisis riguroso a los organismos competentes en seguridad nacional, siguiendo los procedimientos con los que cuenta el Estado de Chile”, señaló el exministro a BioBioChile.
Según Muñoz, las autoridades chilenas actuaron resguardando “la autonomía del país y su profunda confianza en la institucionalidad del Estado”. Insistió en que Chile realizó sus propias evaluaciones antes de proceder, asegurando que las gestiones no pusieron en riesgo la seguridad regional.
El exministro reveló que el episodio no se limitó a una controversia diplomática, sino que tuvo un impacto personal y profesional significativo. “La sanción que se me impuso en ese momento instaló en la opinión pública dudas absurdas e infundadas sobre mí, sobre mi foco en servir a Chile basándome siempre en las normas y procesos legales, y sobre mi rigor profesional”, argumentó.
Muñoz, quien residió en California y Boston y mantiene lazos familiares en Estados Unidos, afirmó que su intención siempre fue “velar por la independencia básica que todo país debe tener”. Esta situación le provocó un “importante daño reputacional” y complicó sus relaciones históricas con instituciones académicas estadounidenses.
Tras cinco meses de gestiones, la visa fue finalmente restituida. El exministro espera que esta decisión cierre el capítulo y le permita retomar sus actividades. “Espero que el otorgamiento reciente de mi visa mitigue ese impacto y me permita recuperar todas mis actividades, así como fortalecer el respeto hacia el servicio público apegado a las normas”, concluyó.