La Universidad Católica logró una clasificación histórica a los octavos de final de la Copa Libertadores tras concretar un triunfo emblemático ante Boca Juniors. La victoria no solo aseguró el avance de los cruzados, sino que también sirvió para ajustar cuentas con el reconocido periodista argentino Rodolfo Cingolani.
El comunicador de TyC Sports había menospreciado duramente al equipo chileno durante el análisis del Grupo D realizado en marzo. En aquel momento, Cingolani calificó la zona como un trámite para el cuadro xeneize, llegando a decir que «es más difícil Instituto en la Bombonera que Cruzeiro», mientras minimizaba la calidad del resto de los integrantes.
El ninguneo que se volvió viral
La postura del panelista fue tajante al referirse a la institución chilena:
«Los chilenos, con todo respeto, no existen»
. En sus proyecciones, el periodista vaticinó que el Barcelona clasificaría segundo, mientras que auguraba la eliminación de Cruzeiro y de Universidad Católica, sentenciando que los brasileños quedarían en el tercer puesto.
La realidad fue opuesta a su pronóstico. Los cruzados se transformaron en el primer equipo chileno en la historia capaz de ganar en La Bombonera. Este resultado no solo eliminó a Boca Juniors del máximo certamen continental, sino que validó el nivel competitivo del club precordillerano frente a quienes lo daban por eliminado antes de comenzar la fase.
La respuesta de la UC en redes
Tras el pitazo final y la hazaña lograda en tierras trasandinas, el equipo de comunicaciones de la UC utilizó sus plataformas digitales para replicar los dichos del periodista. Publicaron el extracto del video con el desafiante mensaje: «Gracias Gringo, para la otra».
Este episodio deja en evidencia la fragilidad de las predicciones deportivas cuando se subestima a un rival en el llamado ‘grupo de la muerte’. Con la clasificación ya asegurada, la Universidad Católica ahora pone su foco en los octavos de final, buscando demostrar que su histórico triunfo no fue casualidad, sino el fruto de un trabajo que hoy silencia a los críticos internacionales.