El esperado regreso de Conor McGregor al octógono de la UFC terminó en un desenlace inesperado y rápido. Durante la noche del sábado en el T-Mobile Arena de Paradise, Nevada, el UFC 329 se presentaba con la vuelta de ‘The Notorious’ como principal atractivo, pero su combate frente a Max Holloway (28-9) se detuvo a los pocos segundos de iniciar.
Las altas expectativas puestas en la reaparición del peleador irlandés se disiparon cuando, a solo 69 segundos de haber comenzado la pelea, la contienda fue interrumpida. McGregor mostró signos de problemas en su pierna antes de entrar al octógono, una situación que se hizo evidente una vez que el combate inició.
El encuentro empezó con McGregor en ofensiva, lanzando dos patadas, acciones que, según lo observado, pudieron haber sido el origen de su lesión. Los segundos siguientes lo vieron principalmente defendiéndose de su oponente, hasta que el árbitro intervino al minuto y 9 segundos para detener la pelea debido a la condición física del irlandés.
Este fatídico cierre marca la vuelta de McGregor a la UFC después de una ausencia de cinco años. Previo a este combate, su historial en MMA registraba 22 victorias y 6 derrotas, un récord al que ahora se suma este reciente fracaso.