En el marco de la formalización por la trágica muerte de Isidora, la niña de dos años que perdió la vida tras caer desde un piso 11 en un edificio de Las Condes, la Fiscalía expuso una serie de conductas negligentes por parte del imputado, Jorge Constanzo. A pesar de los antecedentes presentados, el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago rechazó decretar la prisión preventiva, argumentando que el acusado no representa un peligro para la sociedad, y estableció un plazo de 120 días para la investigación.
Detalles de la noche previa a la tragedia
El fiscal Jorge Reyes Henríquez entregó detalles clave sobre el comportamiento del padre durante las horas anteriores al accidente. Según testigos, el imputado utilizó el quincho del edificio hasta la 1:00 de la madrugada. Posteriormente, se trasladó en solitario a una discoteca cercana, regresando recién cerca de las 5:00 de la mañana, lo cual impidió que cumpliera con el horario acordado para entregar a la menor a su madre.
Además, testimonios apuntan a que Constanzo habría consumido alcohol durante el almuerzo, lo que derivó en una "siesta extensa". El persecutor enfatizó que estas acciones provocaron que el padre perdiera el control y la supervisión directa sobre la niña.
El imputado se le presentó la posibilidad de que ocurriera este hecho y no le importó. Llevó a su hija menor de edad a este departamento habiendo asumido el compromiso expreso ante el Tribunal de Familia de poner vallas de seguridad en todo el departamento, las que solo puso en el living y comedor, dejando la pieza de la menor sin vallas de seguridad, lo que fue una causa directa del fallecimiento de la misma.
La descoordinación tras el incidente
El fiscal Reyes subrayó que el actuar del imputado tuvo un cariz doloso al no respetar las medidas cautelares familiares. En el momento del suceso, personal municipal y policial tuvo que tocar puerta por puerta en el edificio para identificar desde dónde había caído la menor. Cuando llegaron al departamento de Constanzo, este no abrió inicialmente porque se encontraba durmiendo.
Fue recién 40 minutos después del incidente que el padre fue despertado tras la insistencia de los funcionarios y la información proporcionada por un vecino. Actualmente, el Ministerio Público espera los resultados del test de alcoholemia realizado al imputado para integrarlos a la carpeta investigativa, mientras se mantiene el debate sobre las responsabilidades legales en este caso de alta conmoción pública.