La brecha en el uso del permiso postnatal parental sigue siendo abismal en Chile. Durante el año 2025, de acuerdo con las cifras oficiales, apenas 192 trabajadores hombres optaron por hacer uso de este beneficio, una cifra mínima si se compara con las más de 71 mil mujeres trabajadoras que accedieron al mismo permiso en igual periodo.
El sistema actual permite que el padre, siempre que cuente con un contrato de trabajo vigente sin importar su antigüedad o estado civil, acceda a un permiso pagado de 5 días tras el nacimiento. Estos pueden usarse de forma continua o distribuirse durante el primer mes. Además, la madre tiene la facultad de traspasar semanas de su postnatal parental al padre en la etapa final, lo que además otorga al trabajador un fuero laboral proporcional al tiempo utilizado.
Cifras oficiales de la Suseso
Los datos provienen de las Estadísticas Interactivas de Subsidios Maternales publicadas por la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso). El informe detalla que, en 2025, 68.376 mujeres utilizaron permisos prenatales, mientras que 71.580 trabajadoras accedieron al permiso postnatal tradicional. En cuanto al postnatal parental —beneficio que permite extender el cuidado por 12 semanas—, la cifra alcanzó a 71.280 mujeres.
Los hombres que hicieron uso de este permiso en 2025 fueron 192 en total, publicó la Suseso.
Desde la Suseso destacaron que estos subsidios son fundamentales para garantizar la continuidad de los ingresos mientras los padres se dedican a las labores de cuidado. Los beneficios, que cubren a trabajadores dependientes del sector privado e independientes que cumplan los requisitos de la ley, buscan resguardar la salud y bienestar de los recién nacidos.
Cabe precisar que, para el caso de las trabajadoras del sector público, el sistema opera manteniendo sus remuneraciones íntegras durante los periodos de descanso. A pesar de los esfuerzos por incentivar la corresponsabilidad mediante beneficios sociales, la baja cifra de 192 hombres demuestra que los cambios culturales en el entorno laboral chileno avanzan a un ritmo significativamente más lento que la normativa vigente. ¿Estamos frente a una barrera cultural o falta mayor difusión sobre el fuero y subsidios asociados?