La producción industrial de Estados Unidos logró un repunte del 0,7% durante abril, revirtiendo la tendencia negativa de marzo, cuando el índice había retrocedido un 0,3%. Este crecimiento, reportado oficialmente por la Reserva Federal (Fed) este viernes, refleja una recuperación en pilares fundamentales de la economía norteamericana.
¿Qué sectores impulsaron este aumento? Según los datos, el crecimiento se explica principalmente por el buen rendimiento en las áreas de manufactura y servicios públicos, factores que permitieron compensar con éxito un leve retroceso en la minería. En términos interanuales, la actividad fabril e industrial de la mayor economía del mundo se situó un 1,4% por encima de los niveles registrados en el mismo periodo del año anterior.
Desglose de sectores: servicios públicos y manufactura
El segmento de los servicios públicos mostró un dinamismo importante, anotando un incremento del 1,9% en abril respecto a marzo. Este resultado estuvo apalancado por alzas significativas en el índice de gas natural, que subió un 7,3%, y en el suministro de electricidad, que creció un 1,1%.
En el ámbito manufacturero, la producción registró un avance del 0,6%, acelerando el paso tras el escaso crecimiento del 0,1% observado en marzo. El análisis detalla que la producción de bienes duraderos tuvo un papel protagónico al subir un 1,2%. Dentro de este grupo, destacaron especialmente la fabricación de vehículos de motor y sus piezas (3,7%), los productos informáticos y electrónicos (1,5%) y el sector de minerales no metálicos (1,3%).
Dinámicas de manufacturas no duraderas y minería
No todo el panorama fue de alzas, ya que el índice de manufacturas no duraderas sufrió una leve disminución del 0,1%. Este desempeño negativo fue causado principalmente por caídas del 0,9% tanto en productos químicos como en artículos de plásticos y caucho. No obstante, estos descensos fueron atenuados por los aumentos en materiales de impresión y actividades de apoyo (1,3%), derivados del petróleo y carbón (1,0%) y la categoría de alimentos, bebidas y tabaco (0,7%).
Por su parte, la producción minera presentó una baja del 0,1% en abril, una cifra que, aunque negativa, resulta mucho más moderada que el retroceso del 1,6% registrado en marzo. Finalmente, la utilización de la capacidad industrial —que mide la eficiencia en el uso de los recursos de las plantas disponibles— subió hasta el 76,1%, superando el dato revisado de 75,4% correspondiente al mes anterior. Con estos indicadores, el mercado observa de cerca si esta tendencia de recuperación en la capacidad instalada y la manufactura se mantendrá firme durante el segundo trimestre del año.