Un lapidario informe de la Contraloría General de la República puso al descubierto graves irregularidades en el área de anestesiología del Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso. El documento de la Unidad de Control Externo confirmó que el recinto asistencial contrató a 12 médicos que carecían de la especialidad de anestesiología validada ante la Superintendencia de Salud, poniendo en riesgo la calidad de las prestaciones.
¿Cómo operaba este sistema de contrataciones? Los facultativos fueron integrados a través de la empresa Gestión de Servicios Médicos SpA. Pese a la evidente falta de acreditación oficial para ejercer labores críticas, el hospital no aplicó multas ni activó las garantías contractuales por incumplimiento. A esto se suma el hallazgo de 3.812 registros clínicos que fueron encontrados en blanco, lo que profundiza las dudas sobre la trazabilidad de la atención.
Crisis de especialistas y la postura de los gremios
Ante este escenario, la justificación de los actores involucrados apunta a una crisis estructural del sistema público. Eduardo Ojeda, representante de la Fenats Histórica del hospital, señaló que este fenómeno es una consecuencia directa de la falta endémica de especialistas en la región. Una visión compartida por Luis Ignacio De la Torre, presidente del Colegio Médico de Valparaíso:
«Los hechos ocurrieron en un contexto de crisis por la falta de profesionales certificados y la alta demanda asistencial. Durante ese periodo, el servicio de maternidad llegó a funcionar sin anestesia debido a la carencia de profesionales disponibles».
Desde la administración del recinto, se defendieron argumentando que recurrieron a estas contrataciones bajo la normativa de compras públicas para evitar el cierre de pabellones y unidades de emergencia. Según el hospital, todos los médicos contaban con estudios en sus países de origen, aunque reconocen la falta de certificación local.
¿Qué pasará con los procesos disciplinarios?
La Contraloría ya instruyó formalmente al centro asistencial el inicio de un proceso disciplinario para determinar las responsabilidades administrativas por estas contrataciones irregulares. El Hospital Van Buren confirmó que dicho procedimiento ya se encuentra en marcha.
Actualmente, el recinto asegura que ha normalizado su situación y cuenta con una dotación adecuada de anestesistas para cubrir la demanda. No obstante, la duda que permanece en los usuarios es si este tipo de brechas en la fiscalización podrían volver a ocurrir ante la persistente presión sobre el sistema de salud público en Valparaíso.