El inicio de un proceso judicial clave
Este lunes 11 de mayo de 2026, un juzgado ubicado en el sur de Bolivia da inicio al juicio contra el expresidente Evo Morales (2006-2019). El exmandatario enfrenta acusaciones formales por parte de la Fiscalía bajo el cargo de trata agravada de personas, vinculado a una presunta relación con una menor de edad con quien habría tenido una hija durante su gestión presidencial.
El proceso legal, que se desarrolla en la ciudad de Tarija, fue confirmado por Luis Esteban Ortiz, presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija. El magistrado puntualizó que la causa involucra a Morales y a otra persona de sexo femenino, señalando que las notificaciones pertinentes se llevaron a cabo mediante la figura de edictos.
La postura de la defensa y el conflicto político
Los abogados del exmandatario han confirmado que Evo Morales no asistirá al juicio. Wilfredo Chávez, miembro del equipo defensor, alegó que su cliente no puede comparecer porque no ha sido notificado formalmente siguiendo los procedimientos legales personales. «No se puede asistir porque no conocemos de qué se trata», sentenció el letrado.
Chávez sostuvo que este juicio responde a una presunta «persecución política» que busca desviar la atención de las crisis económicas y las protestas sindicales que afectan al país. Según la defensa, el contexto actual de inestabilidad es el factor real detrás de la causa judicial que hoy llega a los tribunales.
Antecedentes del caso y bloqueos
Evo Morales permanece en el Trópico de Cochabamba desde octubre de 2024, zona que funciona como su principal bastión sindical. Anteriormente, la justicia intentó ejecutar una orden de detención contra el exgobernante, pero la acción fue frustrada debido a que sus seguidores bloquearon carreteras durante 24 días, entre octubre y noviembre de 2024, impidiendo el ingreso de los agentes policiales a la región para dar cumplimiento a la orden judicial.