Un inusual enjambre sísmico ha encendido las alarmas en el Complejo Volcánico Laguna del Maule, ubicado en la zona cordillerana de la región del Maule. Equipos técnicos detectaron más de 150 eventos volcanotectónicos, los cuales están directamente vinculados al fracturamiento de roca dentro del sistema volcánico durante las últimas horas.
Según el reporte del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS), perteneciente al Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), la actividad permanece en curso, aunque se ha observado una leve disminución en la energía de los movimientos sísmicos más recientes. Al respecto, el organismo técnico señaló:
El monitoreo indica que aún se registran sismos volcanotectónicos, pero de menor energía.
Situación técnica y medidas preventivas
Pese a la intensidad de este fenómeno, el Complejo Volcánico Laguna del Maule se mantiene oficialmente bajo Alerta Técnica Nivel Verde. Esto implica que el sistema continúa en un estado de reposo, compatible con manifestaciones menores y actividad superficial, siendo vigilado constantemente por la Red Nacional de Vigilancia Volcánica.
Paralelamente, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha mantenido vigente la Alerta Temprana Preventiva para la comuna de San Clemente. Esta disposición busca asegurar la coordinación permanente entre los organismos de emergencia y fortalecer el monitoreo sobre el macizo.
Restricciones y antecedentes históricos
Las autoridades han reiterado la prohibición estricta de acercarse a las zonas próximas al foco de emisión de gases. Se mantiene un perímetro de seguridad de dos kilómetros alrededor de la zona con mayor emanación de dióxido de carbono (CO2), buscando proteger a los visitantes y residentes ante cualquier cambio súbito en el entorno.
Este complejo volcánico, situado en el límite entre Chile y Argentina, ha sido objeto de estudios profundos durante la última década. Se caracteriza por episodios recurrentes de deformación superficial y sismicidad, tal como ocurrió en 2015, cuando se detectaron eventos similares sin que esto derivara en una erupción. El área del complejo es extensa, cubriendo cerca de 500 kilómetros cuadrados con al menos 130 centros eruptivos identificados, entre domos, conos y flujos de lava.
¿Qué pasará con la actividad en los próximos días? Aunque el estado base se mantiene, los expertos continúan analizando si esta recurrencia de fracturamiento de roca derivará en nuevos pulsos de energía o si el sistema volverá a una calma relativa en el corto plazo.