La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), organismo que agrupa a 360 aerolíneas de 120 países —incluyendo a actores clave como Latam Airlines, SKY y JetSmart—, ha manifestado su profunda preocupación por la reciente decisión de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Argentina. El ente regulador validó incrementos drásticos en los cargos por servicios de navegación aérea, los cuales son gestionados por la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
Detalles de los aumentos y el conflicto
El conflicto se originó tras la resolución del 29 de abril, publicada en el Boletín Oficial el día siguiente. En dicho documento, la ANAC oficializó una subida del 15% para el cargo por sobrevuelo internacional y aterrizaje, pero el dato que ha encendido las alarmas es el alza del 359% aplicada a la navegación aérea nacional.
Desde la IATA, el vicepresidente regional para las Américas, Peter Cerdá, calificó esta medida como «abrupta e impuesta unilateralmente». Según el ejecutivo, esta determinación se tomó ignorando garantías previas otorgadas por las autoridades argentinas pocos días antes, donde se había prometido que no existirían incrementos sin un proceso formal de consulta previa.
Incumplimiento de compromisos internacionales
La tensión escaló debido a que, apenas tres días antes de la medida, la IATA y la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (JURCA) sostuvieron una reunión virtual con la ANAC y la EANA. En ese encuentro, las autoridades argentinas se comprometieron a seguir los principios de transparencia y previsibilidad establecidos por la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI).
«La ausencia de consulta y la magnitud de estos aumentos van en conflicto con las mejores prácticas internacionales y las políticas de la OACI sobre el establecimiento de tarifas aeroportuarias y de navegación aérea», declaró Peter Cerdá.
El directivo advirtió que estas acciones socavan la certeza regulatoria y podrían afectar la recuperación económica del país trasandino. Además, la IATA se encuentra analizando si estas alzas contravienen los acuerdos bilaterales de servicios aéreos que posee Argentina, los cuales exigen que los cargos sean razonables y consensuados.
A pesar de que la industria aérea había manifestado su apoyo a las políticas de apertura del presidente Javier Milei, la IATA señaló que este episodio contradice directamente los objetivos de eficiencia y competitividad del gobierno. Por ahora, el gremio exige suspender la aplicación de los nuevos cargos y retomar la mesa de diálogo, en un escenario donde el impacto final recaería sobre los pasajeros y la conectividad regional.