En un duro análisis sobre la actual agenda de seguridad, el exministro Luis Cordero cuestionó la narrativa del gobierno de José Antonio Kast. Según el exsecretario de Estado, la administración actual presenta debilidades en su estrategia comunicacional y una marcada tendencia a ignorar los esfuerzos realizados en periodos anteriores.
Las críticas se producen en un contexto de debate sobre la gestión de la actual titular de la cartera, Trinidad Steinert, quien defendió los tiempos de ejecución señalando que los resultados en esta materia no pueden ser inmediatos. Ante esto, Cordero, en conversación con el programa Desde la Redacción de La Tercera, advirtió que los avances en seguridad son acumulativos y requieren de bases previas.
La crítica al reconocimiento de cifras previas
Uno de los puntos centrales del cuestionamiento de Cordero apunta a la falta de valoración del trabajo realizado durante el gobierno de Gabriel Boric. El exministro enfatizó que no se puede comenzar desde cero cuando se trata de políticas de Estado que toman tiempo.
¿Es mucho pedirle al gobierno que diga, ‘mire, ¿sabe qué? Desde el 2022 hasta ahora el país ha bajado más del 20% de los homicidios, nosotros vamos a continuar con esa senda’?
Para el exfuncionario, esta omisión es un error político, sugiriendo que el Ejecutivo debería capitalizar y dar continuidad a la baja superior al 20% en la tasa de homicidios registrada desde el año 2022.
Debilidades en comunicación y DD.HH.
Sobre el diseño de la estrategia, Cordero fue categórico al señalar que el gobierno ha fallado en la forma de comunicar. “Este es un tema tan relevante para el país que el gobierno tiene que sacarse de la cabeza que su estrategia es exclusivamente propia”, afirmó, añadiendo que el 50% de la eficacia en estos planes depende estrictamente de la comunicación pública.
El exministro también puso el foco en la gestión de derechos humanos, expresando preocupación por iniciativas como la Comisión de Verdad y el Plan Nacional de Búsqueda. En este sentido, cuestionó la falta de claridad en los criterios aplicados por autoridades como el ministro Fernando Rabat.
El debate por la infraestructura carcelaria
Finalmente, el debate se trasladó a la crisis del sistema penitenciario. Tras las declaraciones del titular de Obras Públicas, Martín Arrau, quien descartó la construcción de una nueva cárcel en Santiago durante este mandato, Cordero advirtió que las soluciones requieren acuerdos transversales y no solo declaraciones.
¿Podrá el gobierno de José Antonio Kast articular el apoyo político necesario para enfrentar la crisis de infraestructura y seguridad? La respuesta parece estar condicionada a la capacidad del Ejecutivo para abandonar la lógica de la provocación y abrir espacios de colaboración con sus antecesores.