Brutal agresión contra religiosa en el Monte Sion
Un violento ataque contra una monja en Jerusalén ha generado indignación a nivel global. La víctima, una religiosa que se desempeña como investigadora en la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa de Jerusalén, fue empujada y pateada por un individuo en el sector este de la ciudad bajo ocupación israelí.
El incidente tuvo lugar la tarde del martes 28 de abril en las cercanías del Cenáculo, sitio histórico donde, según la tradición, se celebró la última cena. Cámaras de seguridad captaron el momento en que un sujeto tomó impulso para empujar con fuerza a la mujer, quien cayó al suelo y sufrió un impacto directo en el rostro contra un bloque de cemento. Tras la caída, el agresor huyó, pero regresó momentos después para amedrentar y patear a la religiosa, además de amenazar a un transeúnte que intentó intervenir en su ayuda.
Detención y reacciones
De acuerdo con reportes de la BBC, las autoridades locales lograron identificar y detener al atacante, un hombre de 36 años de origen judío. El sacerdote católico francés Olivier Poquillon condenó enérgicamente el hecho, calificando la situación como "la plaga del odio" y señalando que esperan que la justicia aplique las sanciones correspondientes contra el imputado.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel se refirió a lo sucedido a través de un comunicado oficial. "La violencia contra personas inocentes, y especialmente contra miembros de comunidades religiosas, no tiene cabida en nuestra sociedad. Este acto vergonzoso contradice directamente los valores de respeto, coexistencia y libertad religiosa sobre los que se fundó Israel", declararon desde la cartera.
Finalmente, el gobierno israelí expresó su pésame a la víctima y manifestó su solidaridad con el Patriarcado Latino de Jerusalén. Asimismo, enfatizaron su compromiso con "salvaguardar la libertad de religión y de culto para todas las confesiones, y de garantizar que Jerusalén siga siendo una ciudad donde todas las comunidades puedan vivir, orar y practicar su fe con seguridad y dignidad".