La reciente decisión de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de abandonar la OPEP marca un hito en el mercado energético global. El país dejará tanto la organización como la alianza OPEP+, que incluye a Rusia, el próximo 1 de mayo. El objetivo central de esta maniobra es liberarse de las cuotas de producción impuestas, buscando aumentar su capacidad de suministro al mundo de manera autónoma.
¿Por qué Emiratos Árabes decidió salir de la OPEP ahora?
El sistema de cuotas ha sido el pilar de la OPEP, pero también el principal punto de fricción. Según el ministro de Energía emiratí, Suhail al Mazrouei, en declaraciones al New York Times:
“El mundo necesita más energía. El mundo necesita más recursos y EAU quería liberarse de las restricciones de cualquier grupo”.
Actualmente, el país produce entre 3,2 y 3,6 millones de barriles por día (bpd) bajo el sistema de cuotas, pero cuenta con una capacidad excedente que llega a los 4,8 millones de bpd, según datos de Reuters.
Para expertos como Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy, esta salida es un golpe duro para el cártel: “Perder a un miembro con una capacidad de 4,8 millones de barriles diarios y la ambición de producir más, le arrebata a la OPEP una herramienta valiosa”.
¿Debilita la salida de EAU el liderazgo de Arabia Saudita?
La influencia de Arabia Saudita dentro del grupo se pone en duda. El reino necesita que el precio del crudo se mantenga cerca de los 90 dólares (77 euros) por barril para financiar su Visión 2030, un plan masivo de infraestructura. David Oxley, economista jefe de Capital Economics, califica la medida como “el principio del fin”, señalando que los lazos que unen a los miembros se han desgastado ante la percepción de un dominio excesivo por parte de Riad.
La OPEP ha visto reducir su poder de mercado drásticamente: hace años controlaba más de la mitad de la oferta mundial, mientras que hoy gestiona menos de un tercio. Además, la organización enfrenta tensiones internas por violaciones recurrentes de cuotas por parte de países como Irak y Nigeria, además del cumplimiento inconsistente de Rusia.
¿Qué pasará con los precios y la cohesión del grupo?
A corto plazo, los analistas sugieren cautela. Jeff Colgan, experto de la Universidad de Brown, indica que lo que ocurre en el estrecho de Ormuz domina el panorama actual, haciendo que la salida de EAU sea, por ahora, un factor secundario. Sin embargo, una vez normalizada la situación en Ormuz, la entrada de varios cientos de miles de barriles adicionales de EAU al mercado podría ser un factor de presión.
Respecto a un posible efecto dominó, Catar (en 2019), Angola, Ecuador, Gabón e Indonesia ya abandonaron la organización anteriormente. Aunque Oxley advierte que si otros productores observan que EAU obtiene flexibilidad y cuota de mercado, podrían intentar seguir sus pasos, también aclara que la mayoría de los miembros carecen de la capacidad productiva o diversificación económica emiratí, lo que hace poco probable un éxodo masivo. ¿Estamos ante el desmoronamiento definitivo del cártel o una simple reconfiguración de fuerzas?