Durante una cena privada del Forum Club of the Palm Beaches realizada este viernes en Florida, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un polémico momento al imitar la voz de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. El mandatario estadounidense utilizó la instancia para reafirmar su controvertida postura sobre el cambio de nombre del Golfo de México, un asunto que ha escalado en la tensión diplomática entre ambas naciones.
La polémica tras el «Golfo de América»
El conflicto diplomático tiene su origen en enero de 2025, cuando Trump planteó formalmente que la zona marítima debería ser denominada como «Golfo de América» en todos los documentos y comunicaciones oficiales del gobierno estadounidense. Esta iniciativa ha sido rechazada tajantemente por el equipo de Claudia Sheinbaum, quienes sostienen que el nombre histórico no debe ser alterado de forma unilateral.
Ante los empresarios y funcionarios presentes en el evento en Florida, Trump relató una supuesta conversación con la presidenta mexicana. Según el relato del republicano, Sheinbaum le habría solicitado no modificar la denominación del cuerpo de agua, a lo que él respondió negativamente, asegurando que procederá con el cambio propuesto.
Burlas y el rol de Sheinbaum
El tono del presidente estadounidense se tornó personal al referirse a la mandataria mexicana frente a sus invitados:
“Ella (Sheinbaum) es una mujer hermosa, tiene una hermosa voz… ella fue bailarina de ballet”
. Posteriormente, Trump intentó realizar una traducción al español al decir “presidento, presidento”, provocando las risas de los asistentes a la cena privada.
Esta serie de comentarios se enmarca en un periodo de alta sensibilidad política tras la reactivación de esta propuesta en 2025. El gobierno mexicano ha sido enfático en advertir que no aceptará cambios en mapas oficiales ni en foros internacionales, defendiendo la soberanía sobre el nombre histórico del golfo. Mientras el debate escala, queda por ver si el gobierno de México emitirá una respuesta oficial a este nuevo episodio de tensión personal y diplomática entre los líderes norteamericanos.