Las transacciones y transferencias electrónicas en Chile enfrentarán un cambio radical tras la actualización normativa de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). El regulador oficializó que el uso de la tarjeta de coordenadas llegará a su fin, dando paso a sistemas de seguridad más robustos para proteger los activos de los usuarios del sistema financiero nacional.
Extensión de plazos para la normativa CMF
Originalmente, la normativa estaba programada para entrar en vigor el 1 de agosto de 2025. Sin embargo, la CMF confirmó recientemente una extensión en los cronogramas establecidos. La medida, que ha generado un intenso debate en el sector financiero, busca implementar estándares mínimos de seguridad, registro y autenticación en los procesos digitales.
Debido a esta decisión, la eliminación definitiva de las tarjetas de coordenadas como método de validación fue postergada hasta el 1 de agosto de 2026. En esa misma fecha, se hará exigible la implementación obligatoria de los nuevos casos de uso para la Autenticación Reforzada de Clientes (ARC).
¿Cómo cambiarán las transferencias electrónicas?
La incertidumbre sobre el futuro de la seguridad bancaria es evidente entre los clientes. Ante la inminente obsolescencia de las tarjetas de coordenadas, los bancos ya han comenzado a desplegar tecnologías alternativas que buscan blindar las operaciones. Estas nuevas herramientas integran desde claves numéricas dinámicas hasta sistemas de biometría, como el escaneo facial, para validar la identidad del usuario.
El propósito de estos lineamientos es unificar los mecanismos con los cuales se ejecutan las transacciones en el país, reduciendo la exposición al fraude. Aunque el calendario se movió un año, el objetivo final de la CMF es asegurar que todos los actores financieros operen bajo estándares de alta complejidad técnica.
Recomendaciones y beneficios
La autoridad ha sido enfática en solicitar a los usuarios que sigan estrictas recomendaciones para prevenir fraudes bancarios, especialmente durante este periodo de transición tecnológica. Por su parte, el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) ha señalado que la principal ventaja de esta actualización reside en la creación de un ecosistema de pagos mucho más seguro y eficiente para los consumidores chilenos.