El director nacional de la Junaeb, Fernando Peña, salió al paso de la incertidumbre generada por oficios filtrados desde el Ministerio de Hacienda. La preocupación principal del debate público apuntaba a un posible ajuste presupuestario que afectaría la continuidad del Programa de Alimentación Escolar (PAE). Ante esto, la autoridad fue enfática en señalar que la operación del servicio está completamente asegurada y no sufrirá interrupciones.
La magnitud del despliegue institucional es masiva: la Junaeb entrega cerca de 4 millones de raciones diarias, incluyendo desayunos y almuerzos, desde Arica hasta Punta Arenas. Este sistema beneficia a casi 2 millones de estudiantes en todo el territorio nacional y constituye el eje central del presupuesto de la entidad, consumiendo más del 90% de sus 1,2 billones de pesos anuales.
¿Habrá recortes en la alimentación escolar?
Fernando Peña calificó la polémica como una falta de interpretación y comunicación. Según explicó, los documentos conocidos corresponden a procesos habituales de evaluación del gasto público y no a decisiones de recorte ya adoptadas. Tras reunirse con representantes de las manipuladoras de alimentos, el director buscó llevar tranquilidad al gremio y a la comunidad escolar, asegurando que ni siquiera en el debate del Presupuesto 2027 se pretende afectar el número de raciones o los beneficiarios actuales.
“Todos coinciden en que el programa de alimentación escolar tiene deficiencias y oportunidades de mejora, que son de público conocimiento”, afirmó el director en La Tercera, admitiendo que el servicio requiere modernización.
Debilidades estructurales y nuevos focos de eficiencia
Más allá de la contingencia, el director de la Junaeb reconoció problemas históricos que la institución debe resolver. Entre los puntos críticos, mencionó la necesidad de optimizar los precios en el modelo de licitaciones y mejorar el sistema de multas por incumplimientos contractuales. Actualmente, la dirección trabaja en resolver contratos antiguos, algunos de los cuales arrastran procesos de multas pendientes desde el año 2015.
El plan de la administración se basa en gestionar espacios de eficiencia sin recortar la cobertura. En la argumentación enviada a la Dirección de Presupuestos (Dipres), se ha solicitado mantener la operación con cifras similares a las del año en curso. La revisión no se detiene allí: Peña admitió que otras líneas, como la TNE, presentan evaluaciones desfavorables por parte de los usuarios debido a procesos engorrosos de revalidación, por lo que se proyecta una modernización que genere ahorros significativos.
Por el momento, la postura oficial descarta cualquier reducción en los beneficios entregados a los estudiantes. Sin embargo, el desafío para la administración será demostrar que las mejoras prometidas son suficientes para corregir las deficiencias del sistema y recuperar la confianza plena de los actores involucrados.