El directorio de Azul Azul, la concesionaria que administra a Universidad de Chile, enfrenta este martes una reunión extraordinaria clave para definir su futuro. La sesión se realiza tras la renuncia de Michael Clark a la presidencia, en un contexto de serios cuestionamientos y sanciones impuestas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). La principal novedad de esta jornada es la sorpresiva irrupción de José Miguel “el Panzer” Insulza como nuevo integrante.
La salida de Clark, junto a otros directores del grupo Sartor, era inminente luego de ser multados económicamente y prohibidos de ejercer cargos directivos. ¿Cómo afecta esto la gobernanza del club? Actualmente, Cecilia Pérez asume como presidenta interina, mientras la concesionaria busca reconfigurar su cúpula directiva y designar un presidente o presidenta para el próximo periodo.
El «Panzer» Insulza y la consolidación del control en Azul Azul
Es en este escenario de reestructuración que emerge la figura del experimentado político José Miguel Insulza. El exsenador, exministro y exsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), conocido hincha de Universidad de Chile y militante del Partido Socialista, fue invitado a sumarse al directorio por el abogado José Ramón Correa. Su incorporación es vista como un movimiento estratégico en un momento de definiciones cruciales para la concesionaria.
Cabe recordar que Correa, estrechamente vinculado al bloque de Michael Clark, jugó un papel determinante en la reciente adquisición de acciones de la privada. A través de la sociedad «Romántico Viajero SpA«, se concretó la compra de las participaciones que el grupo Schapira puso en venta, alcanzando un valor aproximado de US$ 7,5 millones. Esta operación permitió al sector cercano a Clark consolidar su influencia, controlando cerca del 85% de la propiedad y eliminando la histórica oposición interna en el directorio de Azul Azul.
Con la llegada de «El Panzer» Insulza, la concesionaria busca no solo cubrir los puestos vacantes tras las renuncias, sino también fortalecer su imagen y gobernanza. La definición final del nuevo directorio y la elección de su próximo presidente o presidenta serán fundamentales para trazar el rumbo de Universidad de Chile, especialmente frente a los desafíos deportivos y administrativos que se avecinan.