La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), se sumó a las críticas que golpean al oficialismo tras la reciente filtración de documentos de la Dipres. El episodio, centrado en el debate sobre el Presupuesto 2027 y el plan de Reconstrucción Nacional, ha dejado en evidencia tensiones internas respecto a la gestión comunicacional y administrativa del Ejecutivo.
¿Un problema de comunicación o fallas estructurales?
Aunque la senadora Núñez respaldó al presidente José Antonio Kast, valorando que el mandatario descartara recortes en áreas críticas como la alimentación escolar, fue tajante al señalar que esto no resuelve el conflicto de fondo. La parlamentaria aseguró que la confusión generada por la interpretación libre de documentos filtrados refleja una falencia que trasciende el trabajo de la Segegob.
En conversación con Radio Pauta, la legisladora fue directa al identificar el origen de estas desavenencias:
“Hay una descoordinación entre oficios, documentos, que objetivamente a veces terminan filtrados (…) escapa a la Segegob, no estamos hablando de una vocería, estamos hablando ya de una coordinación desde el Segundo Piso con los ministerios y un largo etcétera”.
Para la presidenta de la Cámara Alta, el escenario exige que La Moneda revise su funcionamiento interno, especialmente en su relación con las distintas carteras ministeriales y el Segundo Piso.
El desafío del Plan de Reconstrucción Nacional
El trasfondo de esta disputa es la tramitación del ambicioso proyecto de Reconstrucción Nacional. En este punto, Paulina Núñez enfatizó que el Gobierno no debe conformarse con mayorías circunstanciales para aprobar sus iniciativas, sino que debe apuntar a consensos más amplios y robustos.
La senadora dejó claro que, para su sector, existen líneas rojas innegociables: “Para nosotros es un límite: los derechos sociales se tienen que resguardar”. Asimismo, argumentó que la sostenibilidad legislativa requiere un esfuerzo genuino por parte del Gobierno para dialogar con todo el espectro político, incluyendo al Frente Amplio y al Partido Comunista.
“Una cosa es aprobar con un voto más, y otra es construir una amplia mayoría”, sentenció la autoridad. Por ahora, el Ejecutivo mantiene el desafío de alinear sus equipos técnicos y políticos para evitar nuevos flancos, mientras la oposición observa de cerca si el diálogo transversal se traducirá en acuerdos concretos durante el avance de la agenda legislativa.