El impacto del reportaje de T13
Un reciente reportaje de Reportajes T13 dejó en evidencia el lucrativo y cuestionado mundo de las rifas y sorteos realizados por figuras públicas en sus redes sociales. Casos emblemáticos, como los liderados por la influencer Naya Fácil o el futbolista Arturo Vidal, operan bajo un vacío legal que les permite recaudar cifras millonarias ante la atenta mirada de sus seguidores.
Tras la emisión de este informe, que expuso denuncias de consumidores y zonas grises en la normativa vigente, los diputados del Partido Nacional Libertario (PNL), Erich Grohs y Germán Verdugo, oficializaron su intención de exigir medidas concretas. Ambos legisladores enviaron un oficio al Ministerio de Hacienda y al Servicio de Impuestos Internos (SII) para solicitar una fiscalización exhaustiva sobre la transparencia de estos negocios.
Críticas a la falta de control
El diputado Erich Grohs fue enfático al cuestionar la legitimidad de estas actividades: “No podemos permitir que, bajo la excusa de un vacío legal, figuras públicas levanten estos lucrativos negocios. Aquí hay personas que confían su dinero y terminan siendo víctimas de sorteos sin respaldo”. Además, el parlamentario emplazó a las autoridades tributarias a aclarar qué mecanismos se están utilizando para controlar el pago de impuestos ante ingresos de esta magnitud.
Por su parte, el diputado Germán Verdugo vinculó el fenómeno con una preocupación mayor sobre la protección del consumidor. “Lo que estamos viendo es una proliferación de juegos de azar sin control. No es justo que el emprendedor común pague cada peso en impuestos mientras otros mueven millones en total opacidad”, sostuvo el congresista.
La zona gris del derecho chileno
¿Por qué estas dinámicas son tan difíciles de regular? Según el académico de Derecho Civil de la Universidad del Desarrollo, Juan Contardo, el problema radica en que los juegos de azar están estrictamente regulados en Chile. “Estas son apuestas que son irregulares en el derecho chileno. Las apuestas regulares se hacen en el casino, en la lotería, con personas jurídicas que tienen fines no lucrativos y de beneficencia, pero las demás apuestas y rifas son ilegales”, explicó el experto.
Cuando un influencer organiza un sorteo con fines de lucro, automáticamente queda fuera del marco legal que rige a las instituciones autorizadas. A pesar de esto, la masividad del fenómeno sigue creciendo debido a la dificultad de fiscalización. Contardo advierte que los usuarios suelen depositar su confianza únicamente en la buena voluntad del famoso, exponiéndose a no recibir premios ni soluciones en caso de irregularidades.
Actualmente, el SII ha señalado que el foco no solo debe estar en quién organiza, sino en quién recibe el premio y qué ocurre con los montos recaudados. Mientras tanto, muchas personas quedan fuera del proceso sin poder reclamar su dinero, en un mercado donde la fama, el negocio y la opacidad fiscal se entrelazan sin una regulación clara hasta la fecha.