Una querella por estafa, contrato simulado y apropiación indebida fue interpuesta ante el Juzgado de Garantía de Chillán. La acción legal apunta contra los representantes de una empresa que tuvo entre sus socios al actual delegado presidencial de Punilla, Cristóbal Jardua. El monto que se reclama supera los 90 millones de pesos.
Los hechos que motivan la querella ocurrieron entre noviembre de 2024 y febrero de 2025. Durante ese periodo, la comercializadora Los Robles adquirió lubricantes de la empresa Fuchs SA. Para ello, convenció a la representante de la marca en Chile de su capacidad de venta y solvencia.
Según la reclamación, se les entregaron productos por un saldo de $95.248.800, suma que Los Robles nunca pagó a Fuchs, a pesar de la factura emitida. Así lo detalló la abogada querellante, Francisca Reyes.
Cuando les entregaron los productos, al poco andar se dieron cuenta de que no vendían nada. En el fondo, les entregaron estos productos, se los facturaron y no pagaban las facturas”, contó. “Entonces, después de un tiempo que no pagaban, según ellos que no estaban vendiendo, lo que les propuso Fuchs fue: ‘Okay, entonces devuélveme los productos y llegamos hasta acá’. Pero no devolvieron los productos. Pedían prórrogas de plazo, que se les concedían, pero nuevamente no cumplían, no cumplían, no cumplían.
La empresa Los Robles estaba conformada por tres representantes: Alejandro Apara, Orlando Luengo y Cristóbal Jardua, este último actual delegado provincial de Punilla.
Ante esta querella, El Reporte Diario consultó a la autoridad, quien respondió a través de un breve comunicado. Jardua indicó que “se trata de una demanda comercial presentada contra una empresa privada con la cual ya no mantengo participación ni relación societaria. Yo cedí mis derechos sociales y dejé de formar parte de la administración de esa sociedad, situación que consta en los registros correspondientes”.
Precisamente en este punto la abogada Reyes ve el contrato simulado. El 27 de noviembre, Los Robles se transformó en Comercializadora Alejandro Apara, hecho que ocurrió tras la notificación judicial del cobro.
Cuando se fue a notificar por segunda vez, ¿qué es lo que hicieron? Interpusieron un incidente de nulidad de todo lo obrado por falta de emplazamiento, que en español quiere decir como ‘esto es nulo porque a mí nadie me ha dicho nada, yo no tengo idea, esta sociedad no tiene nada que ver conmigo’ y empezaron a lavarse las manos”, relató. “En una conducta totalmente ilícita si habían tenido reuniones con los representantes de Fuchs hace un par de semanas, entonces empezaron a tratar de desentenderse mediante este cambio de sociedad, por ahí va el el contrato simulado. Y eso también revela la mala fe no solo al no pagar, sino también en la forma de litigar.
Desde Fuchs, comentaron a El Reporte Diario que no descartan alcanzar un acuerdo extrajudicial con los querellados. Sin embargo, esta posibilidad se evaluará una vez que concluyan los peritajes e indagatorias que realice el Ministerio Público.