Un Airbus A320 de Austrian Airlines, que había despegado de Tel Aviv, Israel, con destino a Viena, Austria, tuvo que aterrizar de emergencia en Bulgaria el pasado domingo. La decisión se tomó luego de recibir una amenaza de bomba mientras la aeronave se aproximaba al espacio aéreo de Rumania, según confirmaron las autoridades búlgaras y la aerolínea.
El Ministerio de Transporte de Bulgaria informó que el aterrizaje se realizó en Sofía, la capital. Inmediatamente después de tocar tierra, los 51 pasajeros y seis tripulantes a bordo fueron evacuados para iniciar un registro de seguridad.
Como parte de los protocolos de emergencia, la fuerza aérea búlgara movilizó un caza MiG-29 para escoltar al avión de pasajeros durante su desvío. La aerolínea comunicó a la AFP que los viajeros afectados serían reubicados en vuelos alternativos una vez finalizadas las verificaciones.
Datos de la plataforma Flightradar24 detallan que el avión ingresó al espacio aéreo rumano cerca de las 21H10 local (18H00 GMT) antes de cambiar su rumbo hacia el sur y regresar a Bulgaria. Aproximadamente a la misma hora, ADS-B Exchange, otra herramienta de seguimiento de vuelos, mostró que la aeronave transmitía el código squawk 7700, una señal de emergencia general.
Las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para determinar el origen y la veracidad de la amenaza. Este incidente se suma a un caso anterior ocurrido a finales de septiembre, cuando el copiloto de un vuelo de flydubai con destino a Tel Aviv desde Dubái fue detenido bajo sospecha de agredir al capitán con la intención de estrellar la aeronave.