Ante el reciente informe que ubicó la tasa de desempleo en un 9,6% durante el trimestre junio-agosto, miles de personas buscan alternativas económicas mientras encuentran una nueva ocupación. Existen tres beneficios clave destinados a quienes se encuentran cesantes: el Seguro de Cesantía, el Fondo de Cesantía Solidario y el Subsidio de Cesantía.
El Seguro de Cesantía se gestiona a través de una Cuenta Individual de Cesantía (CIC) en la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC). Esta cuenta se financia con el 3% de las remuneraciones imponibles de trabajadores dependientes. Una vez que la persona queda sin empleo, puede realizar giros mensuales.
Para acceder a los fondos de la CIC, se requiere estar cesante, haber tenido un contrato regido por el Código del Trabajo y contar con cédula nacional chilena. Los trabajadores con contrato indefinido o de casa particular necesitan acreditar 10 cotizaciones, mientras que quienes tuvieron contrato fijo o por obra deben demostrar 5 cotizaciones. La información detallada y el proceso de cobro están disponibles en el portal de la AFC, con RUN y ClaveÚnica o clave AFC.
Cuando los recursos de la CIC son insuficientes, el trabajador puede optar por el Fondo de Cesantía Solidario. Este beneficio aplica en casos de necesidad de la empresa, quiebra del empleador, vencimiento de contrato, finalización de obra o servicio, caso fortuito o fuerza mayor. Se puede solicitar hasta 10 veces en un período de 5 años.
Los requisitos para el Fondo de Cesantía Solidario incluyen estar cesante, tener recursos insuficientes en la CIC, contar con 10 cotizaciones pagadas al FCS en los 24 meses previos al despido (las últimas tres continuas y con el mismo empleador) y tener una cuenta activa en la Bolsa Nacional de Empleo, aceptando sus ofertas de trabajo y capacitación. El trámite también se realiza en el portal de la AFC.
Finalmente, el Subsidio de Cesantía es gestionado por el Instituto de Previsión Social (IPS) o cajas de compensación. Consiste en un aporte monetario mensual que se extiende por casi un año, además de ofrecer asistencia médica gratuita y asignaciones por miembros familiares o por fallecimiento.
La Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) detalla que los montos de este subsidio son decrecientes. Los primeros 90 días se entregan $17.338 mensuales; entre los 91 y 180 días, $11.560; y entre los 181 y 360 días, $8.669.
Para postular al Subsidio de Cesantía, los trabajadores deben tener al menos 12 meses (52 semanas) de imposiciones en cualquier régimen previsional en los dos años previos a la cesantía. También deben estar inscritos en el registro de cesantía de su municipalidad y del IPS o caja de compensación. Es crucial que la pérdida del empleo se haya producido por causas ajenas a la voluntad del trabajador.