Unión San Felipe ha logrado mantenerse en la Primera B chilena, esquivando el descenso y ascendiendo en la tabla gracias a recursos administrativos y denuncias en los escritorios del fútbol. El presidente del club, Raúl Delgado, reconoce esta dinámica mientras lamenta la baja afluencia de público, con apenas 200 personas pagando entrada en los últimos partidos.
La estrategia del club de Aconcagua se ha manifestado con fuerza en las últimas temporadas. Recientemente, el “Uní-Uní” se unió a la denuncia contra Deportes Puerto Montt por la retención de impuestos al jugador Kevin Flores y al técnico Jaime Vera, una acción apoyada también por Curicó, Rangers y Santa Cruz.
Paralelamente, San Felipe es parte de la ofensiva de la ANFP contra San Marcos de Arica, acusando al club por no presentar a tiempo sus estados financieros. Estas no son acciones aisladas, sino parte de una recurrente participación administrativa del club.
En los últimos cinco años, el equipo ha estado involucrado en procesos que impactaron directamente su desempeño deportivo en cuatro ocasiones. Un ejemplo de ello fue en 2025, cuando se salvó de descender gracias a la resta de puntos a Santiago Morning por el no pago de cotizaciones, una decisión de la Unidad de Control Financiero (UCF) de la ANFP.
Si bien en ese caso San Felipe no intervino directamente, en 2024 sí lo hizo para solicitar la desafiliación de Curicó Unido. La denuncia se basó en presunta documentación falsa sobre el finiquito del entonces entrenador Damián Muñoz, quien en ese momento dirigía a San Felipe.
Aunque Curicó Unido evitó la desafiliación, fue sancionado económicamente y con una resta de puntos. Ese mismo año, Barnechea sufrió un descuento de 45 unidades por incumplimientos financieros y tributarios, denuncias impulsadas por San Felipe junto a Curicó Unido y San Luis.
Esta situación dejó a San Felipe penúltimo en la tabla y a Barnechea descendido a Segunda División tras una apelación. En 2021, el equipo de Valparaíso jugó la Liguilla de Promoción y perdió ante Melipilla, club que más tarde fue denunciado y descendido a la Primera B por dobles contratos.
San Felipe exigió ocupar el cupo de Melipilla en Primera División, pero la ANFP optó por reconfigurar la parte baja de la tabla, lo que permitió a Curicó Unido evitar el descenso, y Huachipato y Copiapó disputaron la liguilla.
A pesar de su historial en disputas administrativas, el presidente Raúl Delgado ha sido una de las voces más críticas hacia el Tribunal de Disciplina de la ANFP. El dirigente demandó medidas drásticas contra el organismo.
“Que vengan las nuevas autoridades, que definitivamente saquen a los que están en la Unidad de Control Financiero y que en el Tribunal se dejen de inventar cosas, porque la realidad es que, si miran con detenimiento, con seriedad y con honestidad, hay cosas que no se pueden permitir de parte de ellos y todo lo que surge a través de versiones, es una vergüenza la cantidad de versiones que hay”, reclamó Delgado.
También criticó duramente a la Unidad de Control Financiero de la ANFP: “Ya es momento que den un paso al costado y que venga gente realmente capacitada para ejercer esa función (…) Si acá hubiera una supervisión como corresponde a principio de año, a principio de campeonato, no pasarían estas cosas a tres fechas