“Mamita, perdóname”: el mensaje falso que desarticuló al femicida de Javiera Jiménez

Noticias más leídas

“Mamita, perdóname estoy bien no sabes por que estoy pasando, atropellé a un hombre, …Andrés hizo lo que nadie más haría por mí… no quiso que me entregue y eso fue lo más feo que el fue a enterrar al que atropellé… juró no decirle nada a nadie… Saluda a mi abuela, a la xixi, a mi hermano. No me busques y borren este mensaje (sic)”. Este mensaje de texto falso, el borrado de información y un interrogatorio en el que se contradijo fueron piezas clave para la condena de Andrés Sutar Araya, declarado culpable del femicidio de Javiera Jiménez. La víctima, de 23 años, desapareció la madrugada del 28 de agosto de 2022 en Antofagasta. Su pareja intentó simular un secuestro o fuga, enviando este mensaje a la madre de Javiera desde un celular con tarjeta SIM nueva, que borró tras el envío.

El contenido del mensaje, que la madre de Javiera fotografió antes de borrar, la hizo sospechar. Notó que la redacción no correspondía al estilo de su hija, despertando dudas sobre Sutar, quien había sido la última persona en verla con vida y ofrecía excusas inconsistentes.

Las coartadas de Sutar incluían que Javiera se había operado, había atropellado a alguien y se fugó, o que la dejó en una rotonda y no supo más de ella. Su detención en Bolivia y las pruebas recabadas desmantelaron su versión. En su vehículo se encontraron rastros de sangre de Javiera, una evidencia crucial que lo vinculó directamente con el crimen.

El Tribunal lo condenó a presidio perpetuo calificado. Fue absuelto de los cargos de porte ilegal de arma de fuego e inhumación ilegal. La relación entre Sutar y Jiménez había comenzado en 2022, marcada por viajes y estadías en departamentos y hoteles de Antofagasta. Aunque él afirmaba financiar los gastos, incluyendo un negocio de reventa de ropa de Javiera, enfatizó que no vivían “como pololos”.

Documentos a los que tuvo acceso este medio detallan episodios de conflicto de pareja, como un viaje a Iquique donde Javiera habría tenido una crisis calificada de “show” por Sutar. Él alegó haber recibido amenazas y un ataque con balazos a su casa, lo que lo llevó a mudarse a Calama. Desde allí, viajó la noche del 26 de agosto de 2022 para buscar a Javiera en Antofagasta, donde estaba en casa de una amiga.

Según la versión de Sutar, al llegar a las 03:36 horas, iniciaron agresiones mutuas por la demora. Él sostuvo que Javiera portaba una cartera con un arma de fuego de su propiedad, la cual ella habría extraído en el sector del Trocadero. Él se la habría quitado en un forcejeo, retirando el cargador sin proyectiles. Mientras él manejaba, ella se habría lanzado del vehículo en movimiento. Al volver por ella, la encontró entre la berma y el pavimento y la subió nuevamente al auto. Luego, regresó a la casa a buscar una maleta, envió el falso mensaje a la madre de Javiera y volvió a la Ruta B-400, donde enterró y quemó el cuerpo.

Cuando le preguntaron por qué no trasladó a Javiera hasta un hospital, respondió que sintió miedo.

No obstante, la familia de Javiera desmintió gran parte de esta versión, afirmando que la relación estuvo marcada por violencia física y psicológica “caracterizada por celos enfermizos, conductas controladoras y aislamiento”.

Mas Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias