Los hogares chilenos están destinando cada vez más recursos a sus mascotas, con un incremento real del 63% en el gasto, lo que ha impulsado un ecosistema económico valorado en US$2.300 millones anuales. Este fenómeno, revelado por un estudio de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), demuestra una transformación profunda en los patrones de consumo.
El análisis de la CNC subraya cómo la actividad económica ligada a las mascotas ha crecido significativamente en los últimos años. Ha evolucionado de los rubros tradicionales como alimentación y accesorios, para incluir salud, higiene, estética y otros servicios especializados.
Chile experimenta una «transformación estructural en la forma en que los hogares cuidan y gastan en sus mascotas». Según la CNC, «el fenómeno trasciende cada vez más la compra de alimento y accesorios y avanza hacia la conformación de un verdadero ecosistema de salud, cuidado y bienestar animal».
La VIII y la IX Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelan un aumento en la proporción de hogares con gastos recurrentes en mascotas, pasando del 35,1% en 2016-2017 al 39,8% en 2021-2022. Sin embargo, el cambio más notorio radica en la intensidad del desembolso.
Entre los hogares que invierten en sus mascotas, el gasto mensual promedio se elevó de $36.900 a $60.100, lo que representa un alza real del 62,7%. La mediana del gasto se disparó un 90,3% en términos reales, indicando que este incremento no se limita a un grupo selecto de alto poder adquisitivo.
Extrapolando estas tendencias a nivel nacional, el informe estima que unos 2,7 millones de hogares incurren en gastos recurrentes por mascotas, totalizando aproximadamente US$2.030 millones anuales a precios de 2021-2022. Esta cifra podría alcanzar entre US$2.500 y US$2.610 millones para 2026, considerando solo la inflación y un tipo de cambio de $920 por dólar.
La alimentación aún domina el presupuesto, acaparando el 57% del gasto total. La atención veterinaria representa cerca de un 25%, sumando así más del 80% del desembolso destinado a los animales de compañía.
Aunque la alimentación sigue siendo el principal rubro, su peso en el presupuesto de mascotas disminuyó del 68% al 57% entre encuestas. En contraste, los productos veterinarios subieron del 2,8% al 6,3%, y los servicios se incrementaron del 22,2% al 27,8%.
La proporción de hogares que gastan en productos veterinarios creció del 2,0% al 4,6%, y en accesorios, del 4,9% al 7,8%. La compra de alimentos para mascotas, ya masificada en 2016-2017 (31,3% de los hogares), mostró un crecimiento más moderado hasta 2021-2022 (32,9%).
Según la CNC, «el motor de la expansión no está principalmente en que más hogares compren alimento, sino en que incorporan nuevas categorías -salud, higiene y estética- que antes tenían una presencia menor dentro del presupuesto destinado a sus mascotas». Esto sugiere un futuro donde el cuidado integral de las mascotas será el eje de gasto.