Los funerales de Guillermo Guajardo, de 53 años, y Diego Ponce, de 34, los dos mineros contratistas que perdieron la vida el domingo mientras trabajaban en el sector Cráter Norte de la Mina El Teniente, se llevaron a cabo este martes. Mientras la misa de Guajardo se realizó en la Parroquia San Juan Bautista de Machalí, los servicios fúnebres de Ponce se efectuaron en Rancagua, marcados por la tristeza y la reflexión.
Camila Guajardo, hija de uno de los trabajadores, reveló que su padre había expresado días antes su inquietud por las condiciones laborales y el estado de la maquinaria que operaba. “Comentaba el día antes, cuando llegaba a la casa de turno, que las condiciones en las que estaba trabajando le preocupaban y a nosotros también en la casa. Anoche me entregaron su mochila con la que él trabajaba y estaba leyendo la RT que hacían. Salía que la máquina presentaba problemas. Entonces todo eso él nos comentaba”, detalló la hija, evidenciando los temores preexistentes.
La familia de Guajardo ha manifestado su intención de iniciar acciones legales. Critican la tardía información por parte de la empresa contratista y la ausencia de ejecutivos de Codelco tras el accidente. Esta decisión surge de la incertidumbre sobre si las labores se realizaban bajo las medidas de seguridad y prevención adecuadas. “Vamos a tomar acciones legales porque, obviamente, mi papá no debería haber estado ahí. Y si él estaba ahí, obviamente que alguien nos dé una respuesta”, afirmó Camila Guajardo.
Actualmente, el sector donde ocurrió el trágico suceso permanece con las faenas suspendidas. La Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI) continúan las indagatorias para esclarecer las causas de este nuevo accidente minero en la región.