Diputados de Evópoli, Republicanos y el Partido Nacional Libertario criticaron la propuesta del Partido de la Gente (PDG) de cambiar la Unidad de Fomento (UF) por pesos en diversos contratos. La iniciativa, que surgió tras el IPC de septiembre, busca ofrecer mayor estabilidad a las familias frente al reajuste de dividendos, arriendos y otras obligaciones financieras.
Desde la Comisión de Economía, el diputado Tomás Kast (Evópoli) calificó la propuesta de “promesa populista”. Advirtió que “eliminar la UF por decreto no se puede. Es una promesa populista que puede terminar dañando a los más pobres, porque eso va a implicar un alza en las tasas, alza de precios y un menor acceso a la vivienda para quienes más lo necesitan”.
“Cambiar la UF por pesos no hace que las cuentas bajen ni que a las familias les alcance más. Cambia simplemente la forma de expresar el cobro, pero no elimina su costo. Presentar esto como un alivio concreto es crear una falsa expectativa que la propuesta no es capaz de garantizar”, afirmó Paz Charpentier (REP).
Paz Charpentier (REP), de la Comisión de Vivienda y Urbanismo, explicó que la medida no reduciría los costos, sino que solo modificaría la forma de cobro. En tanto, Erich Grohs (PNL), integrante de la Comisión de Trabajo, compartió la preocupación por las familias, pero alertó sobre el riesgo de que bancos y arrendadores incorporen la inflación de manera anticipada en precios y tasas más altas si se eliminan los contratos indexados.
Mientras el PDG busca revisar los contratos que justifican el uso de la UF y ofrecer alternativas en pesos, otras propuestas en el Congreso intentan limitar su aplicación en arriendos, cobros educacionales y contratos de corto plazo, dejando fuera los créditos hipotecarios. El Banco Central ya ha advertido que restringir estos mecanismos de reajustabilidad podría alterar las condiciones de financiamiento y trasladar el riesgo inflacionario a tasas iniciales o precios.