El Servicio Electoral (Servel) se encuentra en alerta ante un posible recorte del 15% en su presupuesto solicitado para 2027, una medida que, según su presidenta, Pamela Figueroa, comprometería funciones esenciales del organismo. La advertencia surge a días de que el Gobierno presente el proyecto de Ley de Presupuestos 2027 al Congreso, programado para el 30 de septiembre.
Figueroa explicó en CNN Chile que la Dirección de Presupuestos (Dipres) ya comunicó al Servel la posibilidad de esta reducción. “Lo que se nos informó en ese momento es que de lo que se solicitó sería un 15% menos”, precisó la presidenta del Consejo Directivo.
Aunque 2027 no será un año electoral, el Servel lo considera crucial para la preparación de los sistemas que se implementarán en los procesos de 2028 y 2029. Uno de los aspectos más afectados sería la tecnología y el personal encargado de la transmisión de resultados preliminares.
“Nosotros no podemos incorporar la tecnología y los recursos humanos el año electoral, tenemos que hacerlo el año previo para poder probar y para poder tener esos resultados”, explicó Figueroa.
La autoridad enfatizó que la solicitud presupuestaria del Servel es “muy ajustada al contexto nacional” y equivalente al presupuesto de 2026, descartando un aumento artificial para negociar una rebaja.
La posible disminución de fondos generó gran preocupación en el Consejo Directivo. “Nunca habíamos tenido una situación similar; lo hemos hecho ver al Ejecutivo”, señaló Figueroa, indicando que se solicitó al Gobierno reconsiderar el recorte antes de la presentación oficial del proyecto en el Congreso.
Las dos áreas más sensibles identificadas por Figueroa son la preparación del sistema de transmisión de resultados y la fiscalización del financiamiento político y el gasto electoral. En este último punto, advirtió que “si no tenemos los recursos financieros y los recursos humanos necesarios para generar la fiscalización, puede verse afectada”.
Adicionalmente, el voto obligatorio incrementó las exigencias sobre el Servel, debido al aumento de la participación ciudadana y el financiamiento asociado a las campañas. Figueroa concluyó que una reducción de recursos no solo impactaría la operatividad interna, sino también la confianza pública en el sistema político y la democracia, si el órgano electoral autónomo carece de los medios necesarios para cumplir su función.