La Reforma al Mercado de Capitales, impulsada por el Gobierno, se presenta como una vía para facilitar el acceso a la vivienda en Chile. Entre sus principales propuestas, destaca la creación de un Fondo Nacional para la Vivienda (FONAVI), diseñado para adquirir créditos hipotecarios, y el programa de Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV).
Este último permite a los ciudadanos ahorrar el 7% del valor de una propiedad (nueva o usada de hasta 6 mil UF) durante al menos 30 meses, con un aporte adicional del 3% del Estado, cubriendo así el 10% del pie. Estas medidas, junto con la modernización del mercado hipotecario, buscan aliviar las restricciones que enfrentan familias y personas para acceder a financiamiento habitacional.
El director ejecutivo de Colliers, Jaime Ugarte, sostuvo que una de las principales restricciones en el mercado residencial es la dificultad de las personas y familias para juntar el pie y acceder a créditos con dividendos que puedan ser compatibles con sus ingresos.
Desde la consultora inmobiliaria Colliers, se proyecta que la reforma tendrá un impacto positivo. Jaime Ugarte, director ejecutivo de la firma, resaltó que la dificultad para reunir el pie y obtener créditos con dividendos compatibles con los ingresos son los mayores obstáculos. Por ello, considera que el FONAVI, el AVV y la transferencia electrónica de mutuos hipotecarios endosables son pasos importantes para incrementar la liquidez, la competencia y la eficiencia del sistema.
El FONAVI, que será gestionado por BancoEstado, contará con una inyección inicial de 500 millones de dólares, con la posibilidad de recibir hasta 2.000 millones de dólares adicionales del Estado. Ugarte explicó que este fondo podrá adquirir, financiar y refinanciar carteras hipotecarias a través de procesos competitivos, lo que podría diversificar las fuentes de financiamiento y reducir los costos de fondeo, traduciéndose en mejores condiciones para los compradores.
La digitalización de los mutuos hipotecarios, según el experto de Colliers, facilitaría el desarrollo de un mercado secundario más robusto, disminuyendo costos operacionales y acelerando la circulación de capital hacia nuevos créditos hipotecarios. La consultora ve estas iniciativas no solo como una señal positiva para las familias, sino también para la industria y la inversión.
De implementarse correctamente, la reforma podría ser un apoyo crucial para abordar el déficit habitacional y reactivar el mercado residencial. Ugarte estima que un aumento en la liquidez y la competencia podría llevar a una baja de las tasas hipotecarias de cerca de 100 puntos base y extender los plazos promedio de los créditos en aproximadamente cinco años.
Esto impactaría favorablemente los dividendos y la capacidad de compra de miles de hogares. Una reducción del costo financiero y plazos más largos permitirían que más familias califiquen para un crédito, mientras que las tasas más bajas disminuirían el pago mensual. Para el sector inmobiliario y constructor, esto impulsaría la demanda de propiedades y reactivaría la inversión.
Colliers enfatiza que estas proyecciones son estimaciones del impacto potencial de la propuesta actual. El efecto final de la reforma dependerá de su implementación efectiva, la competencia real entre las instituciones financieras y las condiciones generales del mercado de capitales.