Dos de los cuatro gendarmes detenidos y formalizados por integrar una organización criminal dedicada a ingresar elementos prohibidos a la cárcel de Collipulli, en la región de La Araucanía, quedaron en prisión preventiva. Esta medida se enmarca en una investigación del Ministerio Público que indaga los delitos de tráfico de drogas, cohecho, asociación ilícita e ingreso de elementos prohibidos al recinto penitenciario.
En total, la investigación abarca a 14 personas, entre ellas cuatro gendarmes y cuatro internos. Según información de Radio Bío Bío en Temuco, mientras dos de los funcionarios quedaron con la medida cautelar más gravosa, los otros dos recibieron medidas menos restrictivas.
El abogado Ricardo Traipe, defensor de dos de los gendarmes implicados, detalló que uno de sus representados quedó con arraigo nacional y firma mensual, mientras que el otro fue beneficiado con arresto domiciliario nocturno. Traipe cuestionó la validez de la investigación de la Fiscalía, argumentando que no disponía de los antecedentes suficientes para probar la participación de sus defendidos en los ilícitos imputados.
“No contaba con los antecedentes necesarios para acreditar, a nuestro juicio, participación respecto de mis representados en los ilícitos que se le fueron imputados. Nosotros dimos una detallada exposición de los problemas, de los inconvenientes y de las fisuras que tenía la teoría del Ministerio Público, lo cual llevó a que el magistrado resolviera no conceder la medida cautelar más gravosa del ordenamiento jurídico”.
El jurista confirmó que el Ministerio Público apeló verbalmente la decisión de no dictar prisión preventiva para uno de sus representados. Por lo tanto, será la Corte de Apelaciones la encargada de determinar si se mantiene o no el arresto domiciliario nocturno.
Previamente, el fiscal Carlos Bustos había informado que la investigación reveló la existencia de “bastantes pagos” documentados a través del levantamiento del secreto bancario. Se pudo establecer que el ingreso de un teléfono móvil al penal podía costar entre $200.000 y $400.000.